La canciller alemana Angela Merkel reiteró ayer su oposición a que se suspendan las patentes de las vacunas anticovid e instó a Estados Unidos (EU) a abrir el “mercado” para permitir exportaciones de vacunas y de sus componentes.
“Ahora que gran parte de la población estadounidense está vacunada, deseo que podamos tener un libre intercambio de componentes y también una apertura del mercado de vacunas”, declaró en rueda de prensa al término de una cumbre de los dirigentes europeos.
“La Unión Europea [UE] siempre ha exportado gran parte de su producción y esa debe ser la norma”, alegó Merkel.
El presidente francés Emmanuel Macron también exhortó a los “anglosajones” a que cesen de “bloquear” las exportaciones.
Macron subrayó que de las 110 millones de dosis producidas en Europa, la UE había exportado 45 millones y guardado 65 millones. Al mismo tiempo, lamentó que “100% de las vacunas producidas en Estados Unidos van al mercado estadounidense”.
Merkel reiteró asimismo su oposición a una suspensión de las patentes de las vacunas, a la que se sumó la administración norteamericana de Joe Biden.
“No creo que la suspensión de las patentes sea la solución para que haya más vacunas disponibles para mayor número de personas”, dijo la canciller. “Creo que la creatividad y la innovación de las empresas son necesarias, y para mí, ello incluye a las patentes” , agregó.
Reunidos en una cumbre de dos días en Oporto, los 27 se mostraron mayoritariamente escépticos ante la propuesta, en la que ven una acción mediática de la nueva administración de Biden.
“Hay que prepararse a debatir sobre ese tema [del levantamiento de las patentes, NDLR] cuando se pongan en la mesa propuestas concretas”, dijo Charles Michel, presidente del Consejo, que representa a los Estados miembros. “No pensamos que, a corto plazo, esto pueda ser una solución mágica”, advirtió.
“No es poca cosa saber quien suministrará las vacunas en los meses que vienen, ni tal vez el año entrante. Lo que se necesita es vacunas ahora”, dijo la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen.
Los europeos consideran que la producción y la exportación de vacunas en las fábricas existentes es el mejor medio para responder rápidamente a la demanda mundial. Subrayan que la UE es la “única región democrática” que exporta tantas vacunas, mientras que británicos y estadounidenses eligieron reservar su producción a su propia población.
De 400 millones de dosis ya producidas en la UE, cerca del 50%, o sea 200 millones, partieron a 90 países, subrayó la jefe del ejecutivo europeo, que por otro lado anunció ayer el logro de un nuevo contrato con Pfizer-BioNTech para garantizar a la UE hasta 1,800 millones de dosis, o sea más que sus propias necesidades.
Von der Leyen explicó que las vacunas sobrantes podrían ser obsequiadas o revendidas a otros países.
Estados Unidos promulgó bajo la presidencia de Donald Trump un decreto denominado “Defense Production Act”, que exige que los estadounidenses tengan la prioridad sobre las vacunas fabricadas en su país, limitando de facto las exportaciones de dosis fabricadas y también sus componentes.
Los europeos están divididos. España considera, por ejemplo, que “la propiedad intelectual no puede ser obstáculo para terminar con la Covid-19 y garantizar el acceso equitativo y universal a las vacunas”. Pidió lograr “un consenso de manera urgente” para el levantamiento de las patentes en la Organización Mundial de Comercio.

