El Ministerio de Ambiente (Miambiente) informó que se prepara para la temporada de incendios forestales, muchos de los cuales suelen ocurrir en áreas protegidas.
Helvecia Bonilla, jefa de Riesgo Ambiental de la entidad, detalló que elaboraron un plan para cada provincia, centrados en la prevención, control y extinción.
Por ejemplo, explicó que en cada provincia están llevando a cabo conferencias y charlas con comunidades y agricultores, con el fin de que conozcan las consecuencias negativas de estos incendios sin ningún tipo de control.
“Estamos dando a conocer los impactos de estos incendios, no solo para la flora y fauna, sino también para la salud de las mismas personas. Además, esto incide en el cambio climático”, manifestó la funcionaria.
En cuanto al tema de la extinción, Bonilla subrayó que cuentan con dos brigadas. La primera estará conformada por 350 funcionarios, y la segunda por 240 voluntarios, quienes atenderán cualquier tipo de siniestro de masa vegetal en las áreas protegidas del país.
“Se espera una temporada seca severa, por lo que hay que hacer énfasis en la prevención y la docencia”, puntualizó.
También precisó que este año el lema de la temporada será “Solo la educación genera conciencia ambiental”.
El llamado de Miambiente se da con base en los reportes de proyección de Hidrometeorología de la Empresa de Transmisión Eléctrica (Etesa) sobre la severidad de la próxima temporada seca, que comenzó a mediados de diciembre y se prolongará, al menos, hasta el mes de marzo de 2020.
Informes de Etesa dan cuenta de que en 2019 hubo entre 30% y 40% menos lluvias en el país, un porcentaje alarmante respecto a los niveles habituales.
Estadísticas del Departamento de Riesgo Ambiental destacan que en 2019 se registraron mil 117 incendios forestales, 57 dentro de áreas protegidas, y mil 060 fuera de ellas.
Estos siniestros afectaron 74 mil 890.04 hectáreas. Darién fue la provincia más perjudicada, con 42 mil 354.92 hectáreas, seguida de Panamá este, con 14 mil 383.73 hectáreas.
Según las autoridades ambientales, los incendios de vegetación aumentan los niveles de contaminación (dióxido de carbono) en la atmósfera y contribuyen al efecto invernadero y el cambio climático.
Precisamente, entre marzo y abril de este año, varios incendios provocados devastaron unas mil hectáreas de la reserva ecológica Punta Patiño, en Darién.
A raíz de esto, la Asociación Nacional para la Conservación de la Naturaleza interpuso denuncias para que el Ministerio Público investigara.
Pero esa no es la primera reserva natural afectada por incendios provocados en Darién. Hace tres años, el refugio de vida silvestre conocido como humedales de Matusagaratí perdió 2 mil hectáreas de bosques.
