Asdrúbal Aguiar, abogado constitucionalista y político venezolano, opina que su país afronta un aumento de la violencia gubernamental ante lo que se anticipa que será una gran marcha en rechazo del régimen del presidente Nicolás Maduro el próximo 1 de septiembre.
El principio legal y constitucional es que toda persona sometida a juicio penal debe defenderse en libertad, salvo casos excepcionales. Esa regla no aplica en Venezuela bajo la dictadura, menos la acatan los jueces en los casos de presos políticos, cuyo destino siempre queda a discreción del propio presidente de la República, Nicolás Maduro, o de su conmilitón, el teniente Diosdado Cabello. Los presos, como Ceballos, son sus presos personales.
Ninguna justicia democrática, que para ser tal reclama de transparencia y publicidad, puede ejecutarse a medianoche, con funcionarios y testigos ocultos, como ocurre hoy en Venezuela.
Las persecuciones de más reciente data, como la expulsión de la precandidata y otros diputados ecuatorianos, quienes buscaban constatar la crisis humanitaria y el nivel inaudito a que han llegado la represión militar y la hambruna colectiva, como la vuelta de Ceballos a la cárcel, revelan que el miedo y la desesperación han hecho cuna en el régimen. De allí que arrecian en sus violaciones a la democracia, castigando al liderazgo ícono, para frenar el deslave popular que tendrá lugar, a buen seguro, el 1 de septiembre. La fuerza de los derechos y la soberanía popular tienen contra las rejas a la dictadura, por eso se hace más peligrosa y criminal. La gran pregunta es que, ante este incremento en la violencia gubernamental, que preocupa a la ONU y a la OEA, no se haya escuchado la reacción de la cuadrícula de expresidentes que le sirvieran de amortiguador a Nicolás Maduro para hacer más difícil la revocatoria popular de su mandato con un diálogo de utilería. Me refiero a [José Luis] Rodríguez Zapatero, a [Martín] Torrijos, a [Ernesto] Samper y Leonel Fernández.
¿Es legal que, teniendo una medida de arresto domiciliario, Ceballos sea trasladado a prisión?
¿Pueden estos procedimientos realizarse en medio de la noche?
¿Cómo evalúa los tres hechos más recientes: la expulsión de la delegación ecuatoriana que intentó entrar a Ramo Verde, el hostigamiento a Mitzi de Ledezma en el aeropuerto y la reclusión de Daniel Ceballos?
