Más de 120 migrantes fueron socorridos ayer domingo en el mar cerca de Trípoli por los guardacostas libios. Todos ellos zarparon el viernes de las playas de Sabratha, a unos 70 kilómetros al oeste de Trípoli, para tratar de llegar a Europa a bordo de una zódiac que se quedó sin carburante, explicó un comandante de los guardacostas que pidió anonimato.
Los migrantes fueron interceptados a primera hora del domingo por una patrulla de los guardacostas a 20 millas náuticas al nordeste de Trípoli, antes de ser conducidos hacia un puerto al este de la capital, según el comandante. Los rescatados, entre los que hay 10 mujeres y 5 niños, incluido un bebé, son de nacionalidades africanas.
La marina libia anunció el sábado haber interceptado en dos días a más de 400 migrantes que trataban de llegar a Italia desde Sabratha, convertida en los últimos meses en el centro de los traficantes en el oeste de Libia.
El pasado viernes, los guardacostas italianos anunciaron por su parte haber rescatado a más de mil 300 migrantes cerca de las costas de Libia, lo que lleva a 7 mil el número de migrantes llegados a las costas italianas en lo que va de año. Otros 230 murieron o desaparecieron en enero cerca de Libia, según la ONU.
La Unión Europea estudia medidas para impedir la llegada de miles de migrantes desde Libia, pero sus planes son criticados por organizaciones internacionales y oenegés que temen malos tratos contra los migrantes bloqueados en Libia por no poder cruzar el Mediterráneo.
Los traficantes aprovechan el caos que reina en Libia desde la caída del régimen de Muamar Gadafi en 2011. La mayoría de las salidas se realizan desde el oeste del país, con destino a una Italia que está a unos 300 kilómetros. A falta de un Ejército o una Policía regular, varias milicias hacen las labores de guardacostas y son a menudo acusadas de complicidad, o incluso de implicación, en este caso lucrativo.
Reunidos en una cumbre celebrada en la capital maltesa de La Valeta, los dirigentes de la Unión Europea se comprometieron el pasado viernes a ayudar al Gobierno libio con el objetivo de combatir la trata de seres humanos por parte de las mafias.
