Los migrantes, refugiados y desplazados están atrapados en condiciones de hacinamiento y limitado acceso a salud, agua y saneamiento, debido al cierre de fronteras de Panamá con Costa Rica, así como la de El Salvador con Honduras, para contener y prevenir la propagación de la pandemia de coronavirus
Así describió la situación de los migrantes la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, quien detalló que las medidas adoptadas por los gobiernos de Centroamérica y México están afectando desproporcionadamente a los migrantes, refugiados y desplazados en la región.
Los cierres de fronteras han provocado que numerosas personas, entre ellas niños y adultos mayores, se hayan quedado atrapadas en lugares fronterizos.
“Estas personas permanecen en campamentos improvisados, en situación de calle, en comunidades o centros de acogida, en los que no siempre se han implementado los protocolos sanitarios para protegerlas, según las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud”, advierte en un comunicado la Oficina, que dirige Michelle Bachelet.
“Panamá enfrenta un desafío particular por su posición geográfica y por el cierre de frontera con Costa Rica, que ha generado que más de 2 mil 500 personas migrantes irregulares permanezcan en el país”, asegura el equipo de Michelle Bachelet en México y Centroamérica.
Ayuda a migrantes
Sobre el tema, la Cruz Roja Panameña informó que tienen presencia en la comunidad de La Peñita, en Metetí, provincia de Darién, realizando labores de apoyo a la comunidad local y a los migrantes.
La organización informó que desde octubre 2009 ha estado brindado ayuda a la población migrante, incluyendo a los refugiados en situación de extrema vulnerabilidad en la comunidad de La Peñita.
Además, que han trabajado en proveer agua potable a la comunidad y a los migrantes, beneficiando a más de 38 mil personas, así como ofreciendo servicios de salud y mejoras en las condiciones de alojamiento a unas 700 personas, y restablecimiento de contactos familiares.
La Cruz Roja Panameña trabaja, junto a la Federación Internacional de Sociedades Nacionales de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, y del Comité Internacional de la Cruz Roja, para atender necesidades de los migrantes.
Acciones de Panamá
Mientras, la Alcaldía de Pinogana, el Servicio Nacional de Fronteras (Senafrot) y el Ministerio de Salud (Minsa) establecieron el pasado 13 de abril un cerco sanitario en la comunidad de La Peñita, en Metetí, Darién, donde se han reportado varios casos de migrantes contagiados con el SARS-CoV-2.
De hecho, en La Peñita hay un refugio que da albergue a más 2 mil 500 migrantes. No obstante, hay unos 50 en aislamiento por sospecha del nuevo coronavirus. Además, las autoridades locales informan sobre más de 20 migrantes contagiados.
La Dirección Regional del Minsa en Darién informó que desde hace varias semanas están brindando atención a los migrantes, aunque prefirieron no dar más detalles sobre la situación con el Covid-19.
Recientemente, César Núñez coordinador residente a.i de la Organización de Naciones Unidas en Panamá, subrayó que la Organización Internacional para las Migraciones y Acnur están apoyando en materia de atención a la población migrante y refugiada que se encuentra en condición de amplia vulnerabilidad.
Sostuvo que todas las medidas de apoyo social que se adopten deben tomar en cuenta a todas las personas que viven en el territorio nacional de manera amplia, sin distinción de etnia, nacionalidad, estatus migratorio, condición social, etc.
Además, Núñez dijo que no se debe dejar a nadie atrás y garantizar, restaurar, otorgar, defender y salvaguardar todos los derechos de la población.
