Siete personas murieron y más de 2 mil fueron desplazadas desde el pasado viernes en Uruguay por una combinación de eventos meteorológicos que incluyeron un devastador tornado y constantes lluvias que inundaron importantes zonas del litoral oeste del país, según datos oficiales divulgados ayer.
A las cuatro personas fallecidas por un tornado que arrasó la localidad de Dolores, 265 km al oeste de Montevideo, el viernes por la tarde, se sumaron otras 3 muertes de personas arrastradas al intentar cruzar cursos de agua crecidos.
El presidente uruguayo, Tabaré Vázquez, que decretó duelo nacional ayer por los fallecidos en Dolores, se desplazó este domingo a esa localidad agraria, ubicada en el departamento (provincia) de Soriano. “Vamos a reconstruir Dolores”, dijo Vázquez a los vecinos, según sus declaraciones transmitidas por radios locales.
La pequeña ciudad registró serios daños por el paso de un tornado el pasado viernes. Miles de casas resultaron destruidas o dañadas y más de 200 personas tuvieron lesiones. Además, las lluvias constantes de los últimos días han obligado a miles de uruguayos a dejar sus viviendas en zonas inundadas.
En total, 2 mil 12 personas estaban en esa situación en la mañana del pasado domingo, según datos del Sistema Nacional de Emergencias (Siae).
El departamento más afectado es Colonia, donde 600 personas debieron dejar sus casas, principalmente en la ciudad de Rosario, 130 km al oeste de Montevideo.
El río Rosario, sobre el que se ubica esta localidad, está completamente desbordado y eso ha obligado al corte de la ruta nacional número 1, una de las más transitadas del país y utilizada para llegar a la turística ciudad fortificada de Colonia del Sacramento y cruzar a la capital argentina, Buenos Aires.
LLUVIAS EN CHILE
Por otro lado, intensas lluvias en la zona central de Chile han dejado, al menos, un muerto y siete personas desaparecidas, además de cientos de damnificados, extensos cortes de suministro de agua potable y la suspensión de faenas mineras, dijeron ayer las autoridades.
Las precipitaciones provocaron el desborde de ríos y canales, inundando avenidas y estacionamientos subterráneos en la capital chilena, mientras que la mina El Teniente de Codelco y el Soldado y Los Bronces de Anglo American paralizaron sus faenas.
“Estamos viviendo una situación extrema en toda la región metropolitana”, dijo Claudio Orrego, máxima autoridad de Santiago.
Además de una mujer fallecida y siete personas desaparecidas, había cerca de 300 damnificados, 765 personas aisladas y unos 47 mil clientes sin suministro de energía, según un balance del gobierno al mediodía de ayer.
Las inusuales lluvias provocaron deslizamientos de tierra y el colapso de las plantas de captación de agua potable, lo que mantenía suspendido el suministro a más de 4 millones de personas en la capital.
Debido a las fallas en el abastecimiento del agua potable, se suspendieron las clases para los estudiantes en Santiago y autoridades llamaron a las empresas y oficinas gubernamentales a evaluar si estaban en condiciones sanitarias óptimas para realizar sus labores el día de hoy.
