La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dijo el jueves haber recibido contribuciones o compromisos de aportes por casi 700 mil dólares desde que anunció su crisis presupuestaria en mayo.
La CIDH advirtió en un comunicado que, sin embargo, actividades esenciales como el segundo periodo anual de sesiones y visitas a países continúan suspendidas, por lo que realizó un llamado urgente a los países miembro, países observadores y otros donantes a redoblar esfuerzos y aumentar en forma urgente sus contribuciones.
Además de reprogramar fondos aportados por Estados Unidos para destinarlos al pago de salarios, la CIDH ha recibido desde mayo contribuciones voluntarias de Antigua y Barbuda (mil 800 dólares), Panamá (150 mil dólares) y Chile (20 mil dólares).
Estos fondos adicionales permitieron a la CIDH renovar al menos hasta septiembre los contratos de un 40% de su personal que expiraban el 31 de julio.
La CIDH expresó su expectativa de poder renovar los contratos de su personal para contar con todo su plantel por el resto del año, cuando se reciban los aportes anunciados por Argentina (160 mil dólares en adición a los 40 mil que había aportado antes del anuncio de la crisis), Colombia (100 mil dólares), Estados Unidos (100 mil dólares en adición a los 2 millones 483 mil 146 que había aportado antes del anuncio de la crisis), Perú (50 mil dólares en adición a los 5 mil que había aportado con anterioridad) y Acnur, la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para los Refugiados (100 mil dólares).
Uruguay también ofreció financiar el periodo extraordinario de sesiones que albergará en 2017, además de los 24 mil 460 dólares previamente aportados. Los fondos ordinarios de la Organización de Estados Americanos (OEA), cercanos a 5 millones de dólares anuales, financian solo a 31 empleados de la CIDH, mientras que sus 47 funcionarios restantes son financiados gracias a donaciones.
La grave crisis financiera será uno de los principales retos que enfrentará el brasileño Paulo Abrão cuando asuma el 16 de agosto la secretaría ejecutiva de la comisión.

El organismo anunció el miércoles el nombramiento de Abrão, quien coordinará el organismo por los próximos cuatro años .
Abrão, doctor en derecho y actual secretario ejecutivo del Instituto de Políticas Públicas en Derechos Humanos del Mercosur, sustituirá al mexicano Emilio Álvarez Icaza, quien culmina el 15 de agosto su mandato al frente del organismo autónomo de la OEA.
La CIDH parece haber valorado para su designación el bagaje profesional de Abrão, quien fue secretario del Ministerio de Justicia de Brasil y actualmente preside una Comisión de Amnistía que busca reparar a las víctimas de la dictadura militar brasileña.
Abrão, primer brasileño al frente de la CIDH en los 56 años del organismo, superó en la última etapa de selección de candidatos a la abogada estadounidense y actual secretaria ejecutiva adjunta del ente Elizabeth Abi-Mershed; a la exsenadora y exministra de Belice, Lisa Shoman; al abogado y periodista colombiano Michael Reed-Hurtado y al abogado uruguayo Renzo Pomi.
De 41 años, el jurista brasileño asumirá la CIDH en medio de una profunda crisis financiera: con un millón de dólares menos que el año pasado en su presupuesto.
Abrão dijo que la falta de fondos será un tema prioritario en su gestión y se mostró“optimista” de encontrar recursos.
La CIDH recibe anualmente 5 millones de dólares del presupuesto regular de la OEA, aunque con crecientes necesidades, requiere de fondos voluntarios, dijo María Isabel Rivero, portavoz de la comisión. Pero entre 2014 y 2016, las donaciones a la CIDH cayeron de 5.3 millones de dólares a 2.9 millones.
