“Más de 75 mil víctimas” del masivo ciberataque han sido detectadas en todo el mundo “hasta el momento”, anunció ayer la Policía francesa en un comunicado.
“Es un balance de la cifra de ordenadores infectados aún provisional, que visiblemente aumentará en los próximos días”, declaró Valérie Maldonado, jefa adjunta de la Subdirección de Lucha contra la Cibercriminalidad.
La policía francesa calificó de “particularmente peligrosa” la forma en como se propaga este ransomware, un virus que bloquea el ordenador y que exige un rescate, que debe ser pagado en muy corto plazo, para poder recuperar el control del equipo.
“Una vez la primera máquina está infectada, se propaga al conjunto de la red a la que está conectado, paralizando así todos los ordenadores, cuyos ficheros quedan cifrados”, precisó la Policía. La fiscalía de París abrió una investigación por el ataque cibernético.
Por su parte, la Oficina Europea de Policía (Europol) indicó que el ataque es de “un nivel sin precedentes”. A través de un comunicado señaló también que el incidente informático “exigirá una compleja investigación internacional para identificar a los culpables”.
El Centro Europeo de Cibercriminalidad (EC3) de Europol “colabora con las unidades de cibercriminalidad de los países afectados (...) para atenuar la amenaza y asistir a las víctimas”, se lee en el texto.
Compañías y organizaciones británicas, españolas, australianas, belgas, francesas, alemanas, italianas y mexicanas fueron alcanzadas por el virus, según los analistas.
Por ejemplo, el constructor de automóviles francés Renault suspendió ayer la producción en varias plantas en Francia para evitar la propagación del virus, declaró un portavoz de Renault, sin precisar las plantas afectadas.
