El Ministerio de Salud (Minsa) aprobó $114.3 millones al consorcio IBT Health Group, a través de adendas, para la asignación de nuevos trabajos no pactados originalmente en la construcción de cinco centros de atención primaria y cuatro hospitales que han quedado a la deriva.
A sabiendas de que hace más de dos años la empresa de origen estadounidense incumplía con lo pactado, el Minsa siguió refrendando adendas que le garantizaban a IBT Group más tiempo para la entrega y más dinero.
La constructora IBT Group edifica hospitales en Colón, Darién, Chiriquí y Los Santos, además de un centro de atención primaria en salud innovador conocidos como Minsa-Capsi en Pedasí, Los Santos.
En medio de mutuas acusaciones entre el Minsa y la empresa contratista –y a menos de un mes de terminar la administración de Ricardo Martinelli–, los millonarios contratos han quedado en el limbo. El Minsa le rescindió el contrato de los hospitales de Metetí, en Darién, y Bugaba, en Chiriquí. Mientras que IBT suspendió las obras en los nosocomios ubicados en Los Santos y Colón.
Javier Díaz, ministro de Salud, manifestó que IBT “no tiene excusa alguna para que los hospitales no estén listos porque se le tramitaron todos los certificados, tenían adendas refrendadas, todo”.
La empresa contratista sale al paso y responsabiliza al Minsa de “incumplir con acuerdos contractuales y obligaciones legales adquiridas” al retrasar el pago de adendas y la emisión de los certificados de avance de las obras. Según ejecutivos de IBT, el Estado les adeuda más de $50 millones.
