La campaña política del pasado 4 de mayo le costó $59.2 millones a los partidos políticos y a sus donantes privados; $31.9 millones más de los que reportaron en el torneo de 2009.
Los cifras se encuentran en un informe que hizo público el Tribunal Electoral (TE) en su página en internet, que no incluye el financiamiento público que recibieron los colectivos para el torneo pasado: $27.9 millones.
A pesar de que el TE reveló las cantidades globales, la información sobre los donantes se mantiene aún en la absoluta confidencialidad.
El presidente Juan Carlos Varela, que compitió en los comicios arropado por la alianza con el Partido Popular, denominada “El Pueblo Primero”, reportó $10 millones en ingresos y $10.4 millones en egresos.
LA CAMPAÑA MÁS CARA
El candidato que quedó en segundo lugar en el torneo electoral, José Domingo Arias, quien estuvo en mancuerna con la ex primera dama de la República Marta de Martinelli en la alianza “Unidos por más cambios”, que integraron los partidos Cambio Democrático (CD) y el Movimiento Liberal Republicano Nacionalista, triplicó la cifra que registró Varela. Recibió donaciones por $34.7 millones y gastó $35.1 millones.
Marta de Martinelli, por su parte, declaró no haber recibido donaciones.
Mientras tanto, el Partido Revolucionario Democrático (PRD), que postuló a Juan Carlos Navarro como candidato presidencial, reveló donaciones por $14.1 millones, y tuvo egresos por $13.3 millones.
El Frente Amplio por la Democracia, que compitió en los comicios presidenciales con el sindicalista Genaro López como abanderado presidencial, reportó $263 mil en ingresos y $231 mil en egresos a través de las donaciones privadas.
LIBRE POSTULACIÓN
De acuerdo con el informe del TE, los candidatos presidenciales por la vía independiente Esteban Rodríguez y Gerardo Barroso no presentaron su declaración de contribuciones privadas, mientras que Juan Jované aseguró no haber recibido aportes.
¿Qué impacto tienen estos números? Para el magistrado del TE Eduardo Valdés Escoffery las cifras hablan por sí solas. “Nos obligan a insistir, como hemos hecho, a volver a presentar el proyecto de ley [de reformas electorales] contemplando los topes de donaciones a las campañas políticas”, manifestó.
Guillermo Márquez Amado, quien en el pasado fungió como magistrado del TE, tiene la teoría de que el financiamiento privado no tiene una justificación cuando existe un financiamiento público [subsidio electoral].
Considera que el TE debe suministrar la información sobre quiénes son los donantes privados de los candidatos. Sugiere que se debe evolucionar hacia los topes de gastos de campaña.
Políticos, analistas, representantes de la sociedad civil y ciudadanos comunes coinciden en que el proceso electoral de 2014 fue costoso y desigual, en el que los recursos del Estado se pusieron al servicio de los candidatos oficialistas.
Por estos días, el TE celebra audiencias para decidir la suerte de diputados, alcaldes y representantes de corregimientos impugnados por supuestamente beneficiarse de recursos públicos en política.
El propio presidente Juan Carlos Varela calculó que la campaña en general, incluida la elección presidencial, de diputados, de alcaldes y de representantes costó unos $400 millones, lo que contrasta con el informe.
En 2009, un reporte similar informó que las fuerzas políticas que compitieron por la Presidencia de la República reportaron contribuciones privadas por $27.2 millones.
