La Cámara baja del Congreso brasileño aprobó el uso de dinero de los contribuyentes para financiar las campañas electorales, en vísperas de las elecciones generales de 2018. En total, el fondo es de mil 700 millones de reales ($542 millones), según la agencia de noticias de la Cámara.
Los legisladores redujeron la magnitud del fondo de la propuesta original de 3 mil 600 millones de reales en medio de la indignación pública tras años de escándalos de corrupción por los sobornos pagados a políticos a través de contratos públicos.
Para aplacar a los detractores, el fondo se financiará en parte con dinero del Estado para campañas, tradicionalmente asignado a los senadores y diputados.
El proyecto va ahora al despacho del presidente Michel Temer para su promulgación.
Los legisladores han tenido dificultades para financiar la política desde que un fallo de la Suprema Corte en 2015 prohibió las donaciones de empresas. Las nuevas normas de distribución de los fondos de campaña beneficiarán a los partidos más grandes y en particular al PMDB de Temer, al asignar el 15% del fondo en forma proporcional a los escaños ocupados en el Senado.
El resto se distribuirá de acuerdo con la representación en la Cámara de Diputados.