El procurador de la Nación, Eduardo Ulloa, confirmó ayer que la Fiscalía de Atención Primaria abrió una investigación relacionada con la celebración de una boda en un edificio de Punta Paitilla, en la capital, a pesar de la cuarentena decretada para evitar la propagación del nuevo coronavirus.
Ulloa informó a La Prensa que la investigación se fundamenta en el artículo 308 del Código Penal, relacionado con la violación las normas de salud.
El artículo indica que, quien infrinja las normas sanitarias adoptadas por las autoridades para impedir la propagación de una enfermedad será sancionado con penas de 4 a 6 años de cárcel. Y si se trata de una enfermedad contagiosa, la sanción podría alcanzar entre 10 y 15 años de prisión.
A su vez, el Ministerio de Salud abrió su propia investigación a través de la Dirección de Salud Pública.
El Código Sanitario contempla multas de hasta $100 mil a quienes infrinjan las disposiciones legales en materia de salud pública.
La fiesta fue en el área social del PH Manhattan Sky, en la calle Winston Churchill, cuyos vecinos se sorprendieron cuando esa noche hubo fuegos artificiales.
