En momentos en que el país superó las 6 millones de dosis de vacunas aplicadas contra la Covid-19, entra en escena una nueva variante del virus SARS-CoV-2 que amenaza el mundo.
El ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, subrayó ayer que el equipo del Ministerio de Salud (Minsa) ha redoblado la vigilancia epidemiológica y genómica ante la aparición de una nueva variante “de interés” en Sudáfrica, que fue nombrada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como Ómicron.
Adelantó que el equipo de salud elabora una estrategia de cómo Panamá va a enfrentar esta nueva variante, la cual en primer orden debe ser discutida con el Consejo Consultivo de Salud y, luego, presentada al presidente de la República, Laurentino Cortizo, para su aprobación.
Frente a la posible existencia de una cuarta ola en varios países, las próximas fiestas de fin de año y el repunte de casos en algunas provincias del país, el ministro reiteró ayer el llamado a cumplir las medidas de bioseguridad: uso de mascarilla y pantalla facial, lavado frecuente de manos y distanciamiento físico.
También pidió a la población que recuerde lo que sucedió durante las fiestas de fin de año de 2020 y que provocó un repunte de casos y fallecidos en enero y febrero de este año.
Manifestó que mantener bajo control los indicadores de la pandemia es un asunto de toda la población y no solo un problema del Gobierno. “Cada vez que la situación se sale de las manos estamos en problemas todos, por lo que debemos cumplir con las medidas, principalmente en los lugares con grandes concentraciones de personas”, dijo.
El informe suministrado por el Programa Ampliado de Inmunización revela que hasta ayer se aplicaron, a través de la Operación PanavaC-19, 6 millones 16 mil 283 dosis de vacunas anticovid. Actualmente, el 89.5% de la población meta (a partir de los 12 años) ha recibido una dosis y el 79.4% se ha aplicado dos dosis.
Para especialistas como Xavier Sáez-Llorens, mientras no se tenga a la gran mayoría de las personas vacunadas (dos dosis más refuerzo) en cada país del mundo, seguirán surgiendo variantes virales. “Lo que no sabemos es si Delta ya era el techo del virus en capacidad de transmisión o todavía pueden emerger cepas más contagiosas”, apuntó.
Sobre la nueva variante, manifestó que aún se desconoce su potencial de propagación, agresividad, evasión inmune y competencia con Delta, y que en las próximas dos semanas se tendrá mejor data.
El exdirector del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud Javier Nieto sostuvo que Ómicron es una variante de preocupación con “más mutaciones en la espícula que variantes anteriores”.
“En el mejor de los casos, esta característica puede hacerla menos virulenta y representar la crónica de una muerte anunciada para el SARS-CoV-2”, afirmó.

