Un informe del Centro Nacional de Farmacovigilancia del Ministerio de Salud da cuenta de que hasta el 31 de marzo pasado recibieron 386 reportes de eventos adversos supuestamente asociados a la vacunación contra la Covid-19.
Para esa fecha se habían aplicado 333 mil 988 dosis de vacunas.
Minsa evalúa ‘eventos’ en personas vacunadas
Como parte de la vigilancia en el proceso de vacunación contra la Covid-19, el Ministerio de Salud (Minsa) monitorea –a través de su Centro Nacional de Farmacovigilancia de la Dirección de Farmacia y Drogas– las reacciones posteriores en aquellas personas que recibieron al menos una dosis del biológico.
Un informe del Centro Nacional de Farmacovigilancia sobre “eventos supuestamente” atribuidos a la vacunación contra la Covid-19 da cuenta de que hasta el 31 de marzo de 2021 se habían aplicado 333 mil 988 dosis de vacunas en el país y, de ese total, recibieron 386 reportes de ese tipo, lo cual corresponde al 0.12% de las dosis administradas.
La mayor parte de los eventos reportados fueron clasificados como leves (44%) y moderados (52%), aunque el Minsa hizo una aclaración: “hay que tener presente que los datos suministrados en este informe provienen de reportes de sospechas de eventos adversos atribuidos a la vacunación y no deben considerarse como reacciones adversas necesariamente relacionadas a la vacunación”.
Los principales eventos en los vacunados están relacionados con cefalea (dolor de cabeza), pirexia (fiebre), reacción alérgica a la vacuna, erupción, mareos y otros.
Desde que comenzó el proceso de vacunación en el país contra la Covid-19 se han aplicado más de 645 mil dosis. Ayer arrancó la jornada en el circuito 8-5, distrito de La Chorrera, provincia de Panamá Oeste, donde se espera vacunar a 30 mil personas. Simultáneamente, ayer finalizó este proceso en los circuitos 8-2 y 8-3, que corresponden a los distritos de Capira, Chame y San Carlos, donde se colocaron 21 mil 500 dosis de la vacuna.
La mayoría de las reacciones (64%) ocurrieron durante la primera dosis, así como en las mujeres (83%) y en personas con edades entre 18 y 59 años (81%).
Otro de los puntos que explicó la entidad de salud en el documento es que un acontecimiento adverso es cualquier problema de salud que ocurre después de la vacunación, sin que necesariamente haya sido ocasionado por la vacuna, ya que puede tratarse de problemas médicos que coinciden en el tiempo.
Además, precisó que el mayor porcentaje de reportes (54.66%) fue elaborado por médicos y las principales instalaciones notificadoras son la Caja de Seguro Social, con el 70%; y el Minsa, con 25%.
“Se exhorta a los profesionales de salud y a los pacientes a continuar reportando sus sospechas de reacciones adversas. La Dirección Nacional de Farmacia y Drogas se mantendrá dando seguimiento cercano a la nueva información de seguridad proveniente de las nuevas vacunas contra la Covid-19 y comunicará la información relevante que pudiera surgir con el uso de la vacuna”, concluye el documento.
Elvia Lau, directora de Farmacia y Drogas, explicó que elaboran informes periódicos sobre el proceso de vacunación, como parte de un protocolo en la lucha contra esta pandemia.
Por su parte, el especialista en salud pública Jorge Luis Prosperi subrayó que este es el porcentaje de eventos adversos que se espera en una jornada de vacunación y lo “más importante” es que no hay reacciones graves a la vacuna, en este caso la de la farmacéutica Pfizer.
“Hay que destacar la vigilancia que hace Farmacia y Drogas sobre la aplicación de la vacuna”, acotó.
El especialista recordó que en jornadas de vacunación, como por ejemplo cuando se aplica la vacuna contra la influenza, tanto niños como adultos suelen tener cuadros de fiebre o dolor de cabeza, por lo que no le extraña que suceda con la Covid-19.
Sobre este tema, organismos como la Organización Panamericana de la Salud (OPS) plantean que aún no se ha creado ningún producto biológico o farmacéutico totalmente inocuo y que las vacunas se elaboran con base en las normas más estrictas de eficacia, seguridad y calidad de la tecnología actual, pero siempre cabe la posibilidad de que se produzca algún evento adverso en una persona vacunada.
Frente a esto, considera importante que los trabajadores de la salud sepan distinguir los eventos adversos supuestamente atribuibles a la vacunación para informar adecuadamente.
Según la OPS, a veces los primeros en advertir son los medios de comunicación, por lo que los servicios de salud tienen que estar preparados para asegurar un manejo clínico apropiado.

