El director de la Policía Nacional, Jorge Miranda, justificó ayer los 3 mil 472 ascensos otorgados a subcomisionados, mayores, capitanes, sargentos y cabos el pasado 29 de noviembre.
Según Miranda, los ascensos se dieron luego de una evaluación en la que no solo se tomó en cuenta la antigüedad de los beneficiados, sino también su preparación y ejecutorias en la entidad.
Promociones entre los uniformados
En las promociones otorgadas el pasado 29 de noviembre, 11 subcomisionados ascendieron al rango de comisionados, 29 mayores fueron elevados al rango de subcomisionado, 15 capitanes pasaron a mayores. Mientras, 66 tenientes subieron al rango de mayor, y 436 subtenientes a tenientes.
Alegó que en 2018 hubo 4 mil 150 ascensos; que en 2017 se efectuaron 4 mil 316; y que en 2016 se hicieron 3 mil 457. Dijo que estas cifras demuestran que en otras administraciones se realizó un número superior de ascensos y que, en algunos casos, no cumplieron con las normas y reglamentos que dichos ajustes requieren.
La información fue proporcionada durante la presentación de un informe de acciones policiales realizadas en los primeros cuatro meses de su gestión (julio a octubre), durante el cual también denunció que durante la administración pasada a algunos oficiales se les impedía el crecimiento dentro de la institución. Dijo que había tráfico de influencias y que se ejercían acciones internas que ocasionaban frustración en el personal.
Sin embargo, algunos miembros de la policía que solicitaron reserva de su identidad, aseguraron a este medio que varios de los ascensos otorgados por Miranda no se ajustan al ordenamiento jurídico de la Policía Nacional, ya que, al menos, tres de los ascendidos al rango de comisionados son exmiembros de la extinta Policía Técnica Judicial que no pasaron por la escuela de detectives ni la de formación policial y, en su momento, solo eran elegibles para ingresar como componente civil. Por ello, advierten, no debieron ser promocionados a rangos de oficiales, en detrimento de otros funcionarios.
