Fue la indígena ngäbe buglé Besiko Kruningrobu, o Delia Bejerano de Atencio, también conocida como “Mama Chi”, o madre chiquita, debido a su estatura, quien el 22 de septiembre de 1962 tuvo una visión en la que Jesús y la virgen María llegaban en una nave, que tenía llantas de bicicleta, para anunciar, con las manos levantadas, que el pueblo ngäbe era el pueblo elegido. Ese día, según cuenta la líder espiritual Clementina Pérez Jaramillo, hubo un diluvio por cuatro días “y hasta las piedras cantaron”. Las divinidades que acompañan a los creyentes de la religión de Mama Tatda son Dios, Jesús, María, y los ángeles. Aunque no son de revelar las profecías, aseguran que una de ellas es que el mundo se acabará en 2020. La “Mama Chi” murió con tan solo 23 años, el 14 de septiembre de 1964, sobreviviéndole una niña de 2 años que hoy día es quien recibe las profecías y se las comunica solo a los líderes espirituales.
El misticismo de Mama Tatda
14 jul 2015 - 07:31 AM
