Varias personas murieron ayer al incendiarse y estrellarse un globo aerostático que transportaba al menos a 16 personas en Texas, en el sur de Estados Unidos, una catástrofe de la cual no habría sobrevivientes, anunciaron las autoridades.
“Tenemos un cierto números de muertos”, dijo Erik Grosof, jefe de la investigación que realiza la Agencia federal de seguridad en los transportes (NTSB), durante un breve encuentro con la prensa en el lugar del siniestro. La policía local adelantó que podría no haber sobrevivientes. Grosof añadió que el FBI ayudará en la investigación debido al “importante número de pérdidas humanas”.
La NTSB, autoridad encargada de investigar los accidentes registrados en los medios de transporte, había señalado anteriormente en Twitter que había despachado un equipo hacia el lugar de este accidente, muy inusual y cuyas causas aún se desconocen.
El siniestro se registró a las 7:40 a.m. cuando el globo se estrelló en un campo cercano a la localidad de Lockhart, a unos 50 kilómetros al sur de Austin, según un comunicado de la Administración Federal de Aviación (FAA).
