En su primera misa del 2020, el papa Francisco tachó de “profanación” la violencia y explotación contra las mujeres, a través del “consumismo” y “la pornografía”.
“Las mujeres son fuente de vida. Sin embargo, son continuamente ofendidas, golpeadas, violadas, inducidas a prostituirse y a eliminar la vida que llevan en el vientre”, manifestó.
Francisco se disculpó ayer, antes de la oración del Ángelus, por haber “perdido la paciencia” el martes, cuando una fiel lo forzó a darle la mano y él le dio un golpe en el antebrazo. “Me disculpo por el mal ejemplo dado', declaró el pontífice.
