El Reino Unido tendrá en septiembre próximo una primera ministra, después de que los diputados conservadores eligieron ayer a Theresa May y Andrea Leadsom como finalistas de las primarias para reemplazar a David Cameron.
Tras dos rondas de votaciones de los diputados, que redujeron a dos los cinco candidatos iniciales, ahora serán los 150 mil militantes conservadores los que elijan.
En el voto de ayer jueves, May, ministra de Interior y pro-Unión Europea, logró el voto de 199 de los 330 diputados; Leadsom, pro-brexit (salida), cosechó 84. El polémico Michael Gove quedó fuera de la carrera al lograr 46 votos.
El 24 de junio pasado, al día siguiente del triunfo del brexit, Cameron anunció que renunciaba y que abandonaría la jefatura del gobierno en cuanto el Partido Conservador designara al sucesor, el 9 de septiembre próximo.
Su sucesor tendrá la responsabilidad de invocar el artículo 50 del Tratado europeo de Lisboa, que equivale a notificar oficialmente la ruptura con la Unión Europea, y abrir un plazo de negociaciones de dos años, prorrogable.
En ese tiempo, Londres y Bruselas tendrán que llegar a acuerdos en una infinidad de temas, desde las nuevas reglas comerciales entre ambos, o la suerte de los millones de británicos en la Unión y de los millones de europeos en el Reino Unido.
El ministro de Relaciones Exteriores, Philip Hammond, aseguró que no es momento de invocar el artículo europeo. Hacerlo, supone “poner en marcha el cronómetro y no creo que, de momento, y por varias razones, como que no tenemos al nuevo primer ministro, estemos en una posición para empezar negociaciones sustantivas inmediatamente”.
May o Leadsom serán la segunda mujer en encabezar el Gobierno británico, después de la también conservadora Margaret Thatcher, y ambas reivindican abiertamente su legado.