La historia del hombre panameño peligra. Su casa, el Museo Reina Torres de Araúz (Marta), ubicado entre Calidonia y Santa Ana, tiene décadas de estar cerrado y los procesos de licitación para su restauración no se concretaban.
No obstante, tras la insistencia de defensores del patrimonio histórico, la gestión del actual patronato y el apoyo de las últimas dos administraciones del Ministerio de Cultura, el icónico museo podría estar abriendo sus puertas en 2022.
Lo anterior, luego que la Contraloría General de la República refrendara el contrato entre el Ministerio de Cultura y el consorcio CEN Museo Marta, por un monto de $14.7 millones.
En ese contexto, Anayansi Chichaco, directora de Museos del Ministerio de Cultura, informó que el proyecto está por iniciar con la empresa ganadora de la licitación, y que entregarán pronto la orden de proceder para que arranquen las obras.
Actualmente, el museo se encuentra cerrado y vacío, a la espera del inicio de los trabajos, que forman parte de un préstamo con el Banco Interamericano de Desarrollo para el apoyo a la conservación y gestión del patrimonio cultural y natural.
Chichaco detalló que la colección compuesta por 15 mil 475 piezas históricas se encuentra en un depósito que reúne las características de seguridad y medidas de conservación, para que puedan ser expuestas nuevamente en el museo.
Según el cronograma de ejecución, la entidad cultural espera que el proyecto tenga fecha de terminación para finales de 2022. Además, para 2021 se asignó una partida de $6.6 millones –del monto total por 14.7 millones–, financiada por el Banco Interamericano de Desarrollo.
Las licitaciones
El acto público para la restauración del Marta concluyó en febrero pasado, cuando se adjudicó la obra al consorcio CEN Museo Marta.
Aquella vez también ofertaron el Consorcio Museo, con una propuesta de $16.4 millones, y la empresa A Construir, S.A., que propuso $19.9 millones.
Esa sería la tercera ocasión que se licitó este proyecto. En el primer acto público, efectuado en febrero de 2018, el proyecto fue adjudicado a la Constructora Pirenaica, por $10.7 millones, pero en enero de 2019, la Contraloría General de la República decidió no refrendar el contrato, porque dicha empresa había sido inhabilitada por tres años para celebrar contratos con el Estado, debido a que incumplió en una obra del Ministerio de Educación.
La segunda licitación, efectuada en abril de 2019, fue declarada desierta, luego de que no se presentaran propuestas económicas.
Según las especificaciones técnicas, la obra incluye la restauración del inmueble y sus áreas exteriores, la recuperación de su colección, la construcción de un edificio de resguardo, la disposición de áreas para el público, el equipamiento, además de un plan de manejo y gestión, así como un salón dedicado a la antropóloga Reina Torres de Araúz.
Horacio Icaza, presidente del patronato del Marta, indicó que les tomó cuatro años alcanzar esta etapa de licitación y que se escogiera una empresa que remodelara a un precio razonable el edificio histórico.
“El costo para el país [de] que este museo esté cerrado hace décadas es enorme. Primero, desconocemos la historia de nuestros antepasados. Además, su puesta en marcha impulsará el turismo y generará puestos de trabajo”, puntualizó Icaza.
Para el empresario, hay que reconocer la labor de algunos funcionarios en este proyecto, como la exdirectora del entonces Instituto Nacional de Cultura, Janelle Davidson, y del actual ministro de Cultura, Carlos Aguilar.
“Davidson peleó a capa y espada durante los dos últimos años por el proyecto y Aguilar, antes de ser ministro, ya estaba trabajando en el proyecto. Yo confío en este gran paso”, resaltó el presidente del patronato.
Más allá de todo, espera que el museo funcione como una herramienta para que los panameños se conozcan mejor y haya más unidad. “Ahora queda esperar que se concrete la remodelación, que sea accesible a la población y que brinde una nueva cara a la plaza 5 de Mayo y al país”, concluyó.
La historia
De acuerdo con el historiador Rommel Escarreola, hay que hablar de las cosas buenas que suceden en medio de la pandemia por la Covid-19, y la restauración del Museo Reina Torres de Araúz es algo que debe llenar de gran satisfacción.
“Allí hay piezas de antes y después de la llegada de los españoles. Además, esto es un reconocimiento a Reina Torres de Araúz, quien puso sus conocimientos en abrir este museo y otros museos en el país”, manifestó.
A juicio del historiador, ahora hay que velar porque se concluya la obra en el tiempo establecido.
