Los expertos dicen que hay dos maneras de contribuir a la eficiencia energética. Una de ellas es colaborar siendo pasivos, es decir, cambiar elementos que sean más eficientes en sus hogares y empresas, como utilizar focos led y aires acondicionados con sistemas verdes. Con estos cambios básicos, las personas pueden lograr ahorros de hasta el 40% en su consumo energético.
La otra manera de colaborar es siendo ciudadanos más activos, es decir, implementando sistemas automáticos en los hogares e industrias, que incluyan el control de la iluminación, los niveles de enfriamiento y hasta mejoras de acceso.
Para lograr construir una ciudad inteligente se requiere de la participación de muchos actores: servidores públicos, compañías eléctricas, promotores, planificadores, inversionistas, organismos privados de la industria en general y de todos los residentes de esa ciudad.