PÓLÍTICA Y GOBIERNO

Nito se desahogó en Coclesito; habló de agendas oscuras

Nito se desahogó en Coclesito; habló de agendas oscuras
El presidente Laurentino Cortizo, ayer, en Coclesito. Cortesía

En medio de las críticas por el manejo de la pandemia, y con más de mil 420 personas fallecidas por el virus, el presidente Laurentino Nito Cortizo se desahogó: habló de agendas ocultas, motivaciones oscuras; cuestionó a los que critican y no proponen, y pidió solidaridad.

Lo hizo en Coclesito, una población ubicada en la provincia de Colón, que está ligada al corazón del Partido Revolucionario Democrático (PRD). Cortizo reapareció en ese escenario el día en que su partido lloraba los 39 años de la muerte de Omar Torrijos, el hombre que inspiró al PRD, quien murió en un accidente aéreo el 31 de julio de 1981. El avión que lo transportaba fue hallado muy cerca de la cima del Cerro Marta, a varios kilómetros de dónde ayer estaba el mandatario. Allí, rodeado de campesinos de la zona, Cortizo puso flores en el busto de Torrijos, escuchó una décima cantada por Raquelita Castillo, y entregó apoyos económicos a 24 microempresarios del área. Le acompañaba su vicepresidente, José Gabriel Gaby Carrizo, quien en sus últimas apariciones públicas le ha hecho sombra, como en los tiempos de campaña.

Después de pronunciar un nostálgico discurso en honor al dictador que comandó el destino de Panamá entre 1968 y 1981, retórica en la que sobresalieron las palabras “pobres” y “quinta frontera”, el presidente se refirió a la pandemia y al momento político actual. “Los momentos actuales exigen pasar del ‘hay que’ y de la crítica motivada por intereses ocultos, a las propuestas positivas y concretas, y al ‘en qué puedo ayudar’, como lo hace la Cámara de Comercio, gremio con el cual tenemos obvias diferencias, pero que comparte los esfuerzos del gobierno para encarar este desafío nacional”, manifestó. El público lo aplaudió.

Con el rostro descompuesto por el peso de sus palabras, y probablemente agobiado por el radiante sol del último día de julio, el mandatario siguió descargándose: “(...) algunos panameños con motivaciones oscuras lo que hacen es halarle la pierna a otros panameños que estamos luchando contra la pandemia. Eso no tiene sentido y eso no es amar a la patria... Después que pase la pandemia, nos enfrentamos”.

Mientras Cortizo hablabla en el bastión de Torrijos, la Asamblea, controlada por el PRD, aprobaba un proyecto de ley sobre empleo, en momentos en que el sector privado ha suspendido más de 270 mil contratos de trabajo, como consecuencia de la crisis. Fuera del palacio legislativo, y en varios sectores de la capital, decenas de panameños protestaban en reclamo de ayuda. A ellos no les consuela el optimista código político de la sexta frontera.

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