La detección del primer caso de la variante del virus SARS-CoV-2 (B.1.1.529) denominada Ómicron, en Panamá, marca el inicio de una nueva etapa de la pandemia, porque las características que presenta este linaje son diferentes, especialmente por las 50 mutaciones adicionales que tiene.
La principal preocupación de los expertos en infectología y epidemiología es que la capacidad de transmisión de Ómicron es, al menos, tres veces mayor que la de la variante Delta.
El pediatra, infectólogo e investigador clínico Xavier Sáez-Llorens explicó que la alta transmisión de Ómicron la acerca a la velocidad de transmisión conocida para el virus del sarampión, el más contagioso que existe.
Al parecer, lo anterior obedece a la gran cantidad de mutaciones que tiene este linaje en la proteína pico, que hace que el virus se replique muy activamente en las vías aéreas superiores, pero no tanto a nivel pulmonar, detalló Sáez-Llorens.
Los casos de Ómicron se duplican cada 1.5 a 3 días en los países donde se documentan las transmisiones comunitarias, aseguró esta semana la Organización Mundial de la Salud.
El exdirector de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos, Tom Frieden, advirtió que la variante Ómicron tiene una velocidad de infección y replicación mucho más rápida que la de cualquier enfermedad.
El médico, que ha trabajado en brotes de enfermedades infecciosas por más de 30 años, aseguró que por primera vez se encuentra con un virus tan infeccioso y lo comparó con el del sarampión, pero con un tiempo de duplicación “más rápido”.
Los científicos dicen que aún es demasiado pronto para saber si Ómicron causa una forma más leve de la enfermedad Covid-19, pero, independientemente, ejercerá presión sobre el sistema de atención médica.
El epidemiólogo y especialista en salud pública Arturo Rebollón indicó que Ómicron trae consigo una nueva etapa de la pandemia, ya que ha demostrado ser más infeccioso que la última variante de preocupación del SARS-CoV-2 Delta, lo que significa que el virus, que se mantiene cada vez más infeccioso, está evolucionando para quedarse.
Añadió que puede que este nuevo linaje genere menos hospitalizaciones. El problema, indicó, es que aunque tenga menos hospitalizaciones, proporcionalmente la cantidad de enfermos se tendrá mucho más rápido.
Rebollón dijo que Ómicron escapa en muchas ocasiones al sistema inmunológico, por lo que se recomienda la vacunación del 100% de la población vacunable (de 12 años en adelante) y la dosis de refuerzo.
Los datos del Ministerio de Salud muestran que en el país un 81.1% de la población vacunable tiene sus dos dosis y 90.3%, una dosis.
El presidente de la República aprobó ayer reducir el tiempo de espera de la dosis de refuerzo, de seis a tres meses, a partir de los 16 años, luego de la segunda dosis, ante la identificación del primer caso con el linaje Ómicron el 19 de diciembre, por el Departamento de Investigación Genómica y Protéomica del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud.
Posibles escenarios
Sáez-Llorens y Rebollón coinciden en que el peor de los escenarios con la circulación comunitaria de Ómicron sería el potencial incremento súbito de infectados en enero-febrero y que se sature la demanda hospitalaria, como ocurrió en Europa.
Al contrario, el mejor escenario sería que la combinación de vacunación, infección previa, protección personal y menor agresividad de esta variante logre mantener el control de la pandemia y evite la aplicación de alguna medida restrictiva en el campo económico, social y educativo del país.
En este punto, Rebollón indicó que no se pueden relajar las medidas implementadas y remarcó que en los últimos 14 días se ha registrado una aceleración de nuevos casos (63% en comparación con los 14 días previos) y de hospitalizados (18% en los últimos 14 días), en tanto que las muertes se han mantenido estables.
Los reportes internacionales muestran que la infectividad —capacidad de un virus de invadir el cuerpo y causar una infección— de Ómicron es sorprendente. Por ejemplo, en Londres, el 1 de diciembre el 2% de los casos correspondía a Ómicron y para el 14 de diciembre ya había subido a 80%.
En Estados Unidos, en una semana, se pasó de 3% a 73%, ayer. Una situación similar se ha reportado en Sudáfrica y Dinamarca.

