ESTRUCTURA DE SALUD

Nueva Facultad de Medicina, en lista de espera desde 2011

Nueva Facultad de Medicina, en lista de espera desde 2011
Las actuales estructuras albergan al menos 2 mil estudiantes, cuando fueron diseñadas para 30 estudiantes por año y no más de 150 estudiantes en total. Pastor Morales

En la primera línea de batalla contra la enfermedad Covid-19 han estado internos, residentes, médicos generales y especialistas, la mayoría de ellos formados en la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá (UP).

Esta facultad brinda formación académica en el siglo XXI, con las mismas instalaciones construidas a inicios de la segunda mitad del siglo XX, que ya presentan grietas, filtraciones de agua, pisos dañados y falta de equipos.

Autoridades, docentes y estudiantes de medicina de esta casa de enseñanza superior esperaban que el próximo año se concretara la licitación y construcción de unas nuevas instalaciones, pero no tienen presupuesto asignado.

Enrique Mendoza, decano de la Facultad de Medicina de la UP, recordó que hace más de un año denunciaron la negativa nacional a prepararse para responder a las sindemias –problemas de salud o edpidemias concurrentes– del siglo XXI.

“Ahora, después de más de seis meses de estar inmersos en la primera sindemia del siglo XXI, que ha afectado directamente a casi 100 mil  panameños y ha ocasionado el fallecimiento de más de 2 mil personas, no es posible que repitamos los errores  del pasado”, expresó.

Subrayó que las deficiencias de nuestro sistema de salud jugaron un papel clave en los déficits de la dinámica frente a la sindemia, ya que  teníamos un sistema de salud en un estado de equilibrio frágil, al borde de la falla, con estrés disfuncional crónico, casi sin aliento  institucional.

“Negarse a construir la nueva Facultad de Medicina sería un grave error histórico y una expresión de que no se han aprendido las lecciones de esta primera sindemia del siglo XXI”.

Enrique Mendoza, decano de Medicina

Antecedentes

Mendoza detalló que en los primeros meses de la administración del presidente Laurentino Cortizo se dijo que la Asamblea Nacional había destinado al Ministerio de Salud (Minsa) un millón de dólares para comenzar el proyecto.

Sin embargo, después el proyecto pasó al Ministerio de la Presidencia y, recientemente, le comunicaron al  rector de la UP, Eduardo Flores Castro,  que se destinarían 2.5 millones de dólares para comenzar la obra, pero esta cantidad no aparece en el presupuesto de la nación para 2021.

“Es decir, el proyecto de construcción de la nueva Facultad de Medicina no está actualmente en ninguna dependencia estatal y no dispone de financiamiento”, dijo.

La UP solicitó para 2021 un presupuesto de 385 millones de dólares. Sin embargo, el Ministerio de Economía le hizo un recorte de 91 millones de dólares.

Con el presupuesto, la UP tenía previsto iniciar la construcción de la nueva Facultad de Medicina.

La semana pasada, el rector Flores solicitó la reconsideración del presupuesto en algunos renglones, entre ellos el correspondiente a la partida para la construcción de la nueva facultad.

La historia de la construcción de la nueva facultad   comenzó en 2011 cuando la Caja de Seguro Social  propuso a las autoridades universitarias trasladarla a un terreno de 5.5 hectáreas en el área de la Ciudad de la Salud, en Clayton, corregimiento de Ancón.

En 2015 se firmó un convenio según el cual el Minsa construiría la facultad a un costo de 70 millones de dólares. El convenio fue aprobado en Consejo de Gabinete, y se hicieron tres licitaciones pero la obra no fue adjudicada a alguna de las empresas participantes por diversas  causas.

Las actuales estructuras albergan a al menos 2 mil  estudiantes, y fueron diseñadas para acoger a 30 estudiantes por año y no más de 150 estudiantes en total. La facultad se encarga de formar a los médicos, tecnólogos médicos, nutricionistas, a los técnicos y licenciados en radiología e imágenes, a los licenciados en salud ocupacional, a los técnicos en urgencias médicas, entre otros profesionales.

Nueva Facultad de Medicina, en lista de espera desde 2011
Hay equipos que se dañan cuando se va la energía eléctrica en edificios que no tienen planta eléctrica. Pastor Morales

Realidad

Ivonne Torres Atencio, directora del Departamento de Farmacología de la Facultad de Medicina de la UP, indicó que justo en este momento en que dicta clases a 164 estudiantes no tendrían capacidad en el auditorio de Farmacología –cuyo aforo es de 100– para recibir clases. Dijo que el espacio  en el laboratorio es limitado y  cuando realizan ensayos han tenido que pasar a lo demostrativo porque faltan insumos para que 15 a 20 estudiantes por mesa de laboratorio vean los efectos de un fármaco en el modelo animal que usan para experimentar.

“Nuestros edificios están plagados de comején, de zariguellas, sin  olvidar la cantidad de gatos que estresan a los roedores que usamos en experimentos. También los equipos se dañan cuando se va la luz en edificios que no cuentan con una planta eléctrica”, describió  Torres Atencio.

Las malas condiciones en que se encuentra esta facultad quedaron plasmadas en un informe elaborado por la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), luego de una inspección y evaluación que hicieron especialistas del Laboratorio de Investigación en Ingeniería y Ciencias Aplicadas en mayo de 2019.

El informe indicaba que las estructuras que albergan los salones de anatomía y farmacología, el laboratorio de microbiología y el decanato presentan grietas verticales y transversales. A raíz de este informe hay áreas que no pueden ser utilizadas. Además, reveló que hay acumulación de agua en las losas de concreto, sistemas inadecuados de impermeabilización, estructuras de acero y carriolas en estado de corrosión avanzada, entre otra serie de anomalías que requieren de una intervención inmediata.

Christian Jiménez, presidente de la Asociación de Estudiantes de Medicina de Panamá, manifestó que más allá de buscar culpables por la situación hacen un llamado a la conciencia de los gobernantes del posible impacto que tendría postergar aún más este proyecto, y el impacto que puede tener para toda la sociedad.

“La construcción de la nueva facultad debe dejar de ser un tema político y convertirse en un compromiso de Estado, no una promesa más. Hoy, con la situación que vivimos con la pandemia, debe ser un llamado de atención a que la inversión en la educación y la salud pública es justa y necesaria”, remarcó.

Nueva Facultad de Medicina, en lista de espera desde 2011
En las actuales instalaciones hay áreas que se han dejado de utilizar por daños estructurales. Pastor Morales

Falta de inversión

La situación que atraviesa la Facultad de Medicina es muy similar a la que viven otras instituciones del sector salud, como es el Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel y el Instituto Oncológico Nacional, ya que la capacidad hospitalaria actualmente es limitada, y con la pandemia se complicó aún más la situación.

Domingo Moreno, presidente de la Comisión Médica Negociadora Nacional (Comenenal), atribuyó el problema a la poca inversión que tiene Panamá en el tema de salud, ya que solo es 3.7% de su Producto Interno Bruto, cuando la Organización Mundial de la Salud y Organización Panamericana de la Salud recomiendan que sea un 6%. “Esto demuestra que la salud y la educación para nuestras autoridades de Gobierno siempre están de último”, acotó.

Sostuvo que la construcción de una nueva facultad es una promesa de los últimos gobiernos, y que espera que la situación cambie, ya que la formación de personal es fundamental.

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