La investigación sobre la gestión global de la pandemia del nuevo coronavirus, una de las peores crisis sanitarias que ha conocido el planeta, comenzó ayer con la promesa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de que dará pleno acceso a sus archivos.
Durante una reunión celebrada en mayo, los Estados miembros de la OMS estuvieron de acuerdo con una investigación independiente. A comienzos de julio, el director general, Tedros Adhanom Ghebreyesus, anunció la creación de un comité independiente de evaluación presidido por la exprimera ministra neozelandesa Helen Clark y la expresidenta de Liberia Ellen Johnson Sirleaf.
Desde entonces, las dos copresidentas han revisado las candidaturas de más de 120 expertos del mundo. Las 11 personalidades seleccionadas fueron dadas a conocer ayer e incluyen al francés Michel Kazatchkine, un especialista en Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (sida).
“La OMS nos dejó bien claro que sus archivos son un libro abierto. Todo lo que queramos ver, podremos hacerlo”, dijo Clark en una conferencia de prensa virtual.
Los expertos, que presentarán un informe de una primera etapa en octubre antes del documento final en mayo de 2021, evaluarán sobre todo la eficacia de las medidas tomadas por los países y la OMS ante la Covid-19, con la esperanza de evitar o enfrentar mejor una nueva pandemia.
“No podemos contar con el hecho de que haya que esperar otro siglo para que se declare una pandemia como ésta”, señaló Clark.
Kazatchkine actualmente enseña en el Instituto de Estudios Superiores Internacionales y del Desarrollo en Ginebra. También es asesor especial del programa conjunto de la ONU sobre el sida en Europa del este y Asia central. Además, ha ocupado otros cargos internacionales de relevancia en la lucha contra el sida y otras enfermedades.
Además de Kazatchkine, se seleccionó a la expresidenta de la oenegé Médicos sin Fronteras (MSF) Joanne Liu, quien fue muy crítica con la OMS durante la terrible epidemia de ébola en África occidental; al excanciller británico David Miliband, y al expresidente mexicano Ernesto Zedillo.
La pandemia de la Covid-19 ha causado hasta ahora más de 863 mil muertes en el mundo desde que la oficina de la OMS en China informó del comienzo de la enfermedad a fines de 2019.
Desde que se inició la crisis sanitaria, la OMS ha sido duramente criticada por su respuesta, sobre todo por sus recomendaciones juzgadas tardías o contradictorias, sobre el uso de mascarillas o las formas de transmisión del virus.
La organización fue particularmente acusada por Estados Unidos de haber sido extremadamente complaciente con China y de haber tardado en declarar el estado de emergencia mundial, el 30 de enero, cuando el brote había sido informado por primera vez en el gigante asiático a finales de diciembre.
Kazatchkine, por su parte, declaró en abril a la AFP: “La OMS ha tenido cierta complacencia hacia China. Y el hecho de que enviara una misión a China que fue laudatoria sobre cómo había respondido el país, creó malestar y sensación de parcialidad. Es algo que no se puede negar”.
Estados Unidos, principal contribuyente al presupuesto de la OMS, a la que señaló como una “marioneta de China”, comenzó oficialmente su retirada de la institución en julio pasado.
