En su más reciente informe sobre la situación del país, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) le envía un mensaje claro a Panamá: con la entrada en vigor de las fases de flexibilización de medidas y la paulatina reactivación de los diferentes sectores económicos, resulta “imprescindible” cumplir las medidas de prevención para evitar rebrotes del nuevo coronavirus o la llegada de una segunda ola de la epidemia.
Según el documento del organismo internacional, a partir del 22 de agosto se observa una tendencia al descenso de los hospitalizados en sala, con 668 pacientes hasta el 20 de septiembre. En tanto, los pacientes en unidades de cuidados intensivos (UCI) que habían permanecido estables, esta semana presentaron una reducción del 15.3%, pasando de 157 el pasado 13 de septiembre, a 133 esta semana.
Sobre los nuevos casos de la Covid-19, el informe destaca que desde mediados de julio se observa una “tendencia a la estabilización” en las confirmaciones diarias a nivel nacional, con un promedio de 1,023 casos por día en ese mes.
Posteriormente, se redujo a un promedio de 940 casos en el mes de agosto, y siguió en clara tendencia descendente, registrándose 661 casos promedio en los primeros 20 días de septiembre.
Pese a esta tendencia, la OPS subraya que no se pueden olvidar los aprendizajes que ha traído esta pandemia en Panamá, ni mucho menos ignorar la experiencia de múltiples países alrededor del mundo que están enfrentando o han afrontado ya el surgimiento de rebrotes de la Covid-19 después del desconfinamiento y la apertura comercial, y que los ha obligado a volver a imponer fuertes medidas de contención, como recientemente lo experimenta Inglaterra.
Los decesos
Estas cifras positivas a la baja también se observan en el reporte de muertes. De hecho, desde el 18 de agosto y hasta el 20 de septiembre se mantiene la tendencia estable, y un promedio de 13 muertes diarias en la última semana hasta el pasado 20 de septiembre.
“La OPS hace un llamado a la población panameña sobre la responsabilidad individual en esta nueva etapa de la epidemia, para que los ciudadanos respeten las medidas recomendadas y no pongan en peligro al resto de la población con comportamientos inseguros, en particular en eventos masivos o en reuniones sociales”, sostiene el documento.
En el contexto actual, el organismo internacional considera que cualquier persona que tenga sospecha por la presentación de síntomas respiratorios o haya estado en interacción estrecha con un caso confirmado debe iniciar un período de cuarentena responsable, por la existencia de un nexo epidemiológico, y hasta que por una prueba de laboratorio no se demuestre lo contrario. Frente a eso, sostienen que la cuarentena de casos sospechosos y el aislamiento de quienes se han confirmado por laboratorio son claves para reducir las nuevas infecciones.
Positividad y pruebas
En lo que respecta a las pruebas, el país ha ganado terreno, incluso es el segundo que más realiza en América por cada 100 mil habitantes, después de Chile. En ese sentido, en las últimas cinco semanas el promedio de pruebas en el país está en alrededor de las 5 mil por día.
La media móvil de positividad ha ido en franco descenso, pasando del 38% el 16 de agosto al 12.1% en la última semana (hasta el 20 de septiembre), lo que representa una disminución de cerca de 26 puntos porcentuales.
La OPS concluye que en Panamá se ha logrado controlar adecuadamente la epidemia durante todo este tiempo gracias a la responsabilidad institucional e individual, extremando las medidas de precaución, de higiene, de distanciamiento físico y el uso generalizado de mascarillas. Sin embargo, advierten de que el “riesgo persiste”, y nuevos focos de infección del virus son posibles cuando se desatiende o se relaja el cumplimiento de las medidas sanitarias y el aislamiento social.
De acuerdo con Jorge Luis Prosperi, especialista en salud pública, para alcanzar el control de la epidemia se deben redoblar los esfuerzos en todas las etapas de la cadena de trazabilidad, desde la toma de muestras para detectar la enfermedad, hasta el aislamiento efectivo de casos positivos y contactos.
“Especial relevancia tendrá la participación de la comunidad organizada, de empresas, clubes cívicos, Iglesias, todos. La misma atención deberá prestársele al aislamiento efectivo de las personas positivas, garantizando que todo aquel que no tenga en su casa las comodidades demostrables para poder aislarse con comodidad, sea recluido en el hotel que ofrezca el Minsa”, acotó.
Según Prosperi, a pesar de la disponibilidad de habitaciones y camas en hoteles y albergues, más del 98% de las personas positivas rechazan el aislamiento en hoteles, prefieren irse para sus casas, y ponen en grave riesgo a su familia.
Otro de los puntos que indica el especialista es que desde el 25 de julio, el número de reproducción efectiva (Rt) se ha mantenido por debajo de 1.0, lo que muestra un resultado favorable. “El mantenimiento de este indicador en niveles de supresión, exige el cumplimiento estricto de las medidas de bioseguridad en la población ante el nuevo escenario de flexibilización del confinamiento”, concluyó.
Burbujas
El Ministerio de Salud informó que transcurridas las primeras semanas después de la última etapa de reapertura de actividades económicas y levantamiento de las restricciones de movilidad, los indicadores mantienen una tendencia a la baja, aunque todavía no se puede cantar victoria.
La entidad recomienda no realizar fiestas familiares por el momento, y que toda actividad sea dentro de la burbuja familiar, las cuales están formadas por las personas que conviven bajo el mismo techo.
Además, indican que se debe evitar caer en el exceso de confianza que genere riesgo con la flexibilización de las últimas semanas.
“El hecho de ser un familiar no lo exime de que pueda ser positivo o asintomático. Se debe recordar que un 30% de las personas contagiadas, son asintomáticas”, manifiesta la entidad de Salud.
