La OTAN anunció ayer su intención de reforzar su apoyo a Ucrania frente a las tropas rusas, que se vieron obligadas a replegarse en varios puntos cerca de Kiev, según el alcalde de la capital.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y el G7 de potencias industrializadas celebrarán hoy en Bruselas cumbres extraordinarias, con la participación del presidente estadounidense, Joe Biden. El mandatario ucraniano, Volodimir Zelenski, participará por videoconferencia en la reunión de la OTAN.
También se reunirán en la capital belga los dirigentes de la Unión Europea (UE), cuando se cumple un mes exacto de la invasión rusa.
Las tropas rusas buscan estrechar desde hace varios días el cerco sobre Kiev. Pero según su alcalde, Vitali Klitschko, se han visto obligadas a replegarse en varios frentes al este y el oeste, y en el norte se libran encarnizados combates.
Un bombardeo contra el estacionamiento de un centro comercial dejó ayer un muerto y dos heridos en el distrito Podilsk. Otros bombardeos dejaron cuatro heridos, indicó el alcalde.
Según el medio digital The Insider, basado en Riga, Letonia, una de sus periodistas, Oksana Baulina, murió ayer tras el disparo de un cohete mientras grababa los daños causados por el anterior bombardeo de un centro comercial del barrio de Podil, en el noroeste de Kiev.
Con ella, suman cinco los periodistas muertos desde el inicio de la ofensiva rusa.
“Estamos determinados a combatir en cada edificio, en cada calle, en cada parte de la ciudad”, afirmó Klitschko.
En tanto, Biden advirtió que Rusia podría recurrir a armas químicas para doblegar a los ucranianos. Se trata de una “amenaza real”, dijo.
Por su lado, Zelenski, que lleva días realizando llamados ante los parlamentos de los países occidentales, pidió a los legisladores franceses que las empresas de ese país salieran de Rusia.
Ante sanciones económicas cada vez más duras, Putin anunció que Moscú dejaría de aceptar pagos en dólares o euros por los suministros de gas a la UE.
Esta decisión es “una ruptura de contrato”, reaccionó el ministro alemán de Economía, Robert Habeck.
Para Anriï Iermak, jefe de la administración presidencial ucraniana, el anuncio representa un “intento de reforzar el rublo y declarar una guerra económica a la UE”.
“Pero Occidente podría golpear a Rusia con un embargo al petróleo que hundiría su economía. Esta será ahora una batalla económica clave y Occidente debe ganarla”, añadió.
En el terreno, cerca de “100 mil personas [están] en condiciones inhumanas” en Mariúpol, dijo Zelenski.
“No es una guerra, es un genocidio”, dijo el martes la fiscal general de Ucrania, Iryna Venediktova.
Al menos 121 niños murieron y 167 resultaron heridos en Ucrania desde el inicio de la guerra, según la Fiscalía.
Según el último recuento realizado ayer el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, 977 civiles han muerto, entre ellos 82 niños, y mil 594 han resultado heridos.
Desde el 24 de febrero, más de 3.6 millones de personas huyeron de Ucrania, según la ONU. Además, unas 10 millones de personas –cerca de un cuarto de la población del país– tuvieron que abandonar sus casas.

