Fuera de la carrera. Así quedó el movimiento Panamá Decide, uno de los cuatro grupos que este año solicitó al Tribunal Electoral (TE) el aval para recoger las 580 mil 742 rúbricas requeridas para convocar una constituyente paralela en el país.
Este es el segundo grupo al que se le vence su periodo de seis meses para la recolección de firmas. El pasado 3 de noviembre, el TE dio de baja al Movimiento Justicia Social, dirigido por el abogado José Luis Galloway, y el miércoles hizo lo propio con Panamá Decide, conformado por dirigentes de la sociedad civil organizada. Ambos movimientos lograron 320 y 5 mil 5 rúbricas, respectivamente. En la búsqueda de firmas solo queda Firmo Por Panamá, que aglutina a partidos políticos. El grupo Nueva Voz aún no empieza la recolección de firmas.
Quejas del proceso
Pese a que como grupo no alcanzaron las firmas, Panamá Decide, mediante comunicado, aseguró que fue valioso el esfuerzo realizado por decenas de panameños, quienes sembraron la semilla de una necesidad de cambio institucional.
Dejaron claro que “no fue fácil explicar que solo se estaba proponiendo el ejercicio de un derecho ciudadano contemplado en la Constitución, y no un modelo de Constitución específico”.
Asimismo, plantearon que el proceso de convocatoria es “extremadamente difícil y entorpece el ejercicio del derecho que tenemos los ciudadanos de vivir y cuidar nuestra democracia”. Cuestionaron al TE, indicando que no es un facilitador del proceso y que, al contrario, se convirtió en un obstáculo por las decisiones que tomaron y las barreras impuestas por la institución llamada a defender los derechos ciudadanos y la democracia. “Desde negarnos el uso de una app, los cambios de las reglas del juego sobre financiamiento, haciendo imposible obtener con donaciones los recursos que se requerían, terminando en la falta de transparencia en la información necesaria para ser más efectivos en la organización, simplemente agrega dificultad a la acción ciudadana”, dice el comunicado.

