Los indicadores epidemiológicos de la enfermedad Covid-19 —que transmite el virus SARS-CoV-2— están a favor de Panamá, ya que hay un notable descenso de casos, muertes, número reproductivo de transmisión del virus (Rt), positividad de las pruebas, entre otros factores, como el número de personas hospitalizadas.
Fundamentado en esos datos epidemiológicos, el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre, anunció que la pandemia está bajo control en el país, y a partir de hoy se suspende el toque de queda en cinco provincias: Panamá, Veraguas, Herrera, Coclé y Los Santos, así como en los distritos de Chagres (Colón) y Capira (Panamá Oeste).
Sin embargo, el escenario debe manejarse con cautela y no bajar la guardia, porque hay recomendaciones internacionales publicadas, por ejemplo, en la revista The Lancet, que indican que para tener el control de la pandemia se debe registrar un caso por cada 100 mil habitantes por día, y en el país, en la última semana epidemiológica (12 al 18 de septiembre) se contabilizaban siete casos por cada 100 mil habitantes por día.
Científicos panameños y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) consideran que es muy importante mantener las medidas de salud pública que prueban ser eficaces para frenar la propagación del virus, como el uso de mascarillas, el distanciamiento social y el lavado de manos, incluso cuando la cobertura de vacunación sea alta.

El investigador distinguido del Sistema Nacional de Investigación de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), Paulino Vigil De Gracia, indicó que no hay evidencia científica de que la epidemia esté controlada.
Añadió que el país está terminando la tercera ola de la pandemia con muy buenos resultados, pero no es para hablar de control, pues referirse a la normalidad o a control en las condiciones actuales es de mucho riesgo o peligro.
Vigil De Gracia remarcó que incluso con control total de la pandemia habrá brotes de la Covid-19, y posiblemente será endémica como lo es influenza (algunos períodos del año donde hay más casos nuevos).
Frente a la flexibilización de actividades comerciales, el infectólogo, pediatra e investigador clínico Xavier Sáez-Llorens recordó a la población que el virus sigue allí, que la variante Delta está en aumento y que aún no se alcanza al 85% o 90% de la población vacunada.
Los informes de la secuenciación genómica del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges) muestran que la circulación del linaje Delta se identificó en un 20% de los casos secuenciados en agosto pasado, y en julio fue en el 6.7%. En cuestión de semanas se espera que sea la dominante.
A juicio de Sáez-Llorens, el descenso en casos de infectados, hospitalizados y muertes podría estar relacionado con tres factores: el porcentaje de población vacunada, que al menos 40% de nuestra sociedad padeció Covid-19 previo a la vacunación, y al cumplimiento fiel de las medidas personales de bioseguridad.
Los reportes del vacunómetro hasta ayer al mediodía indicaban que el país tiene un 64% de la población con una dosis y 49% con dos dosis de la vacuna.
La OPS prevé nuevos brotes para América
El futuro de la pandemia es incierto. La OPS prevé que la región de América seguirá teniendo brotes de Covid-19 “hasta bien entrado 2022”, principalmente en hogares de ancianos, prisiones, áreas alrededor de las ciudades densamente pobladas y entornos rurales.
“El curso de la pandemia de la Covid-19 en América sigue siendo muy incierto”, indicó un informe de la oficina regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentado en la 59 reunión de su Consejo Directivo, que se realizó en formato virtual hasta el pasado 24 de septiembre.
La OPS consideró “inquietante” el aumento de casos de SARS-CoV-2 en América del Sur y Central en la primera mitad de 2021, y dijo que la vacilación de la población a aplicarse la vacuna puede “ralentizar aún más” el proceso de vacunación, e impedir que se logre frenar el virus por completo.
La región de América puede experimentar oleadas epidémicas recurrentes. Y los períodos de transmisión de bajo nivel requieren liderazgo nacional y el compromiso de todo el gobierno y toda la sociedad para mantener una respuesta consistente y sólida, sostuvo el director de Emergencias en Salud de la OPS, Ciro Ugart.
Ugart instó a los países a una planificación constante de los servicios de salud para que “puedan responder durante los rebrotes de la Covid-19” en el mediano y largo plazo.

