30 años después de la invasión de Estados Unidos (EU) a Panamá el 20 de diciembre de 1989, el reclamo persiste: algún tipo de resarcimiento o indemnización a las víctimas de la acción armada que derrocó al régimen de Manuel Antonio Noriega.
Ayer, durante los actos en memoria de las víctimas realizados en el Jardín de Paz, el presidente Laurentino Cortizo fue abordado sobre el tema. “Es un tema que hay que analizar”, dijo, cuando se le preguntó si su gobierno pretendía reclamar a Washington que pida perdón o indemnice a Panamá.
El reclamo, que ha sido reiterativo en los últimos 30 años, tomó fuerza luego de que el año pasado la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) concluyera en un informe que Estados Unidos violó derechos a la vida, a la libertad y a la propiedad, durante la invasión en 1989. Además, recomendó reparar integralmente a las víctimas.

En aquella ocasión, la embajada estadounidense en Panamá recordó que en el pasado dio $420 millones en Fondos de Apoyo Económico para reemplazar viviendas y para subsidios a los hogares en el corregimiento de El Chorrillo, una de las zonas más afectadas con la acción militar.
Ante la presencia de familiares de las víctimas y de Juan Planells, presidente de la Comisión 20 de Diciembre, creada en 2016 para esclarecer la verdad de la invasión, Cortizo prometió apoyo a esta comisión para que se conozca toda la verdad, que incluye el número final de muertos en la acción armada.
“La invasión fue el hecho más traumático de nuestra historia republicana”, reflexionó Planells.
Esta comisión fue la que recomendó declarar el 20 de diciembre de 2019 como día de duelo nacional. Cortizo lo hizo, mediante resolución de Gabinete aprobada el pasado 18 de diciembre. Antes se declaraba simplemente como día “de reflexión nacional”.
Algunos familiares pidieron al diputado Héctor Brands, presente en los actos, que impulse en la Asamblea Nacional la ley para que el día de duelo sea también libre. Ayer fue una jornada laboral regular.
