Luego del anuncio de la adopción de una lista de países de alto riesgo para el blanqueo de capitales de la Unión Europea (UE), en la que figura Panamá, el Gobierno inició gestiones para que sea objetada, como sucedió con una similar propuesta el año pasado.
La Cancillería tuvo contacto con más de 10 embajadores del país en Europa y con el Parlamento Europeo, que debe dar el visto bueno a la lista. “La idea es que en los próximos 20 días se pueda objetar y dejar sin efecto una lista extemporánea y dañina en medio de una crisis mundial”, dijo la viceministra de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Erika Mouynes.

