El aumento de precio de los combustibles provocó que el litro alcanzara $1.00 en febrero y desde entonces ha mantenido la escalada, pero hasta la fecha no ha habido una respuesta gubernamental con la que se intente disminuir el impacto en las finanzas familiares y de las empresas.
El gobierno de Laurentino Cortizo nombró una Comisión de Alto Nivel para analizar el impacto en el país de la guerra entre Rusia y Ucrania, entre ellos, el energético, pero no se ha dado una fecha puntual de cuándo se darían las posibles soluciones. “Estamos evaluando todas las condiciones ante el grave e incontrolado incremento de los precios de los combustibles, y comprendemos que ello reclama acciones excepcionales, ante una situación nunca vivida hasta la fecha”, dijo ayer a este diario el secretario de Energía, Jorge Rivera Staff.
Mientras, no se vislumbra una disminución a corto plazo en el precio y Panamá, como país importador, sufrirá un efecto inflacionario. Ayer, el barril del WTI cerró en $105.96 y el Brent en $112.48. Según el comportamiento del precio del petróleo, al día de hoy el alza en Panamá sería de 21 centésimos para el galón de las gasolinas y 59 centésimos el diésel.
La presidenta de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas, Elisa Gómez, dijo ayer que hay que buscar formas creativas de ahorrar ante el alza de los combustibles, pero “no se puede pensar en más subsidios”. En pasados gobiernos se aplicó una reducción al impuesto del combustible.

