En Panamá, a partir del próximo 27 de septiembre se levanta el toque de queda en varios puntos del país y se flexibilizan algunas medidas adoptadas por el Ministerio de Salud para frenar la propagación de la enfermedad Covid-19, ya que los indicadores de medición de la crisis sanitaria están bajo control.
En efecto, el último informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), publicado el pasado 21 de septiembre, indica que en Panamá, en las últimas dos semanas, se han confirmado un promedio de 2 mil 260 casos, lo que representa una disminución de 31.8% respecto a la semana 35 (del 29 de agosto al 4 de septiembre de 2021).
En la última semana epidemiológica (del 12 al 18 de septiembre) se contaron 2 mil 28 contagios y la semana anterior (del 5 al 11 de septiembre) se contabilizaron en el país 2 mil 491 casos.
Las muertes de esta última semana también disminuyeron a 39; la semana previa se contaron 50 fallecimientos, según muestra el reporte de la OPS.
Otro indicador de la pandemia a favor del país es la positividad, que luego de cinco semanas epidemiológicas consecutivas en descenso, se ubicó en esta última en 4.3%. El porcentaje recomendado por las autoridades internacionales es menor a 5%.
Jorge Luis Prosperi, especialista en salud pública y miembro del Consejo Consultivo de Salud, sostuvo que se deben mantener las medidas de bioseguridad aunque se esté vacunado a la población. “El virus llegó para quedarse y seguirá mutando”, añadió.
Prosperi sostuvo que se debe mantener el esfuerzo para ampliar la cobertura de vacunación hasta que se logre el 85% o más de la población inmunizada contra la Covid-19.

