La jornada de vacunación contra la enfermedad Covid-19 que comenzó el pasado 20 de enero en el país, avanza a buen ritmo a partir de la llegada de tres lotes de la vacuna del dúo farmacéutico Pfizer/BioNTEch, que totalizan 157 mil 920 dosis.
En efecto, datos de ourworldindata.org –una publicación de la Universidad de Oxford– indican que Panamá está en la quinta posición entre los países de América Latina que más dosis de la vacuna ha administrado por cada 100 personas de la población total.
Específicamente, la cifra promedio de vacunados en Panamá es 1.64 por cada 100 personas. Lideran la lista Chile, con 16.63; Brasil, 3.55, y Costa Rica, 1.99.
La fase 1 del plan de vacunación está por finalizar, ya que se ha inmunizado a las personas incluidas en la etapa 1A, mientras que la etapa 1B está en la recta final.
La fase 2 comienza el 4 de marzo en siete circuitos del país con alta transmisión del virus.
Los registros del vacunómetro hasta ayer en la tarde daban cuenta de que el 2% de la población meta –4.3 millones de personas– ya fue vacunado.
La mayoría de las personas inmunizadas son en Panamá, Panamá Oeste, Chiriquí y San Miguelito.
Eduardo Ortega Barría, asesor del Consorcio de Investigación de Vacunas Covid-19 y secretario nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), explicó que del tercer lote de vacunas que llegó el pasado 24 de febrero, de 77 mil 220 dosis, 19 mil 863 serán apartadas para sumarlas al inicio de la fase dos junto con el cuarto lote.
Como se dijo, en la fase dos, etapa 2A, que incluye mayores de 60 años de edad y personas de entre 16 y 59 años con enfermedades crónicas, se tiene previsto abarcar inicialmente siete circuitos diferentes –que tienen los corregimientos con la más alta transmisión del virus SARS-CoV-2– y serían unas 290 mil personas que deberían acudir a 102 escuelas habilitadas para la concreción de este proceso.
Explicó que la aplicación de las vacunas se efectuará en salones de clases, en los que habrá tres enfermeras: una para preparar la vacuna; otra que la aplicará, y la tercera, que tomará la data.
También habilitarán un salón para que las personas esperen entre 15 y 30 minutos, dependiendo si tienen historial de alergias o no, y habrá salones para el manejo de urgencias, en el caso de que las haya.

Arturo Rebollón, epidemiólogo y especialista en salud pública, explicó que cuando comience la fase 2 se verá realmente el músculo que tiene el país en materia de vacunación.
Recordó que el personal de enfermería vacunó durante tres meses del año pasado, en pandemia, a dos millones de personas contra la influenza.
El epidemiólogo indicó que el avance del plan está condicionado a los embarques de vacunas que están llegando semanalmente, y dijo que de esas nuevas dosis que llegarán semanalmente habrá “vacunación solapada”; es decir, para aquellas personas que están completando su segunda dosis.
Rebollón detalló que la selección de los circuitos se lleva a efecto con base en criterios técnicos y si la transmisión es la que reporta el área en ese momento o será la presentada a lo largo de la pandemia.
Jorge Prosperi, especialista de salud pública y miembro del Consejo Nacional Consultivo de Salud, consideró que el plan de vacunación va por buen camino.
Respecto a las personas que se han saltado el debido proceso, añadió que el ser humano siempre trata de aprovecharse, “pero vamos bien”.
América es prioridad
La directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa F. Etienne, pidió a la comunidad internacional –en su conferencia de prensa semanal– que el acceso a las vacunas en América sea “una prioridad global”, dado que la región continúa siendo el “epicentro” de la pandemia.
“El poder de las vacunas para salvar vidas no debe ser el privilegio de unos pocos, sino un derecho para todos, especialmente en el caso de los países bajo mayor riesgo, como los de América. Para salvar vidas, nuestra región necesita vacunas lo antes posible y tantas como sea posible”, expresó.
Si bien 28 países han comenzado a aplicar vacunas contra la Covid-19 gracias a acuerdos bilaterales con fabricantes o pequeñas donaciones de otros países, “eso no es suficiente ni aceptable”, indicó.
