Aunque Panamá ha tenido avances significativos en la lucha contra la tuberculosis, la pandemia de Covid-19 dificulta poner fin a esta enfermedad curable y prevenible causada por la bacteria Mycobacterium tuberculosis.
Datos de epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa) muestran que en 2020 se registraron mil 195 casos de tuberculosis, lo que representó 493 casos menos que en 2019, cuando se contabilizaron mil 588. Mientras que en el año 2021 hubo 924 casos.
El presidente de la Asociación Panameña Antituberculosa, Amador Goodrigde, atribuyó la baja de alrededor de 600 casos detectada durante los años 2020 y 2021, en comparación con años previos, al limitado acceso de los pacientes a los servicios de salud.
Goodridge explicó que, en principio, la restricción de movilidad impidió que las personas fueran libremente a buscar atención, diagnóstico y tratamiento.
Además, añadió que el equipo de salud fue redireccionado para atender las demandas ocasionadas por la Covid-19, lo que trajo consigo retrasos en el diagnóstico y en la entrega de medicamentos en 15 días, por lo que empeoró la adherencia a los tratamientos por falta de control estrecho a través de la estrategia Tratamiento Acortado Estrictamente Supervisado (TAES).
“La pandemia de la enfermedad Covid-19 ha secuestrado el equipo de respuesta contra la tuberculosis, por lo que se ha dificultado alcanzar las metas para su control y erradicación”, expresó.
La actual realidad
La Organización Mundial de la Salud (OMS), en su informe global sobre esta enfermedad, publicado el pasado 14 de octubre, advirtió que las muertes por tuberculosis en el mundo durante 2020 aumentaron después de más de una década de continuo descenso.
La OMS estima que unas 4.1 millones de personas tienen tuberculosis, pero no han sido diagnosticadas o no han sido declaradas oficialmente, una cifra muy superior a los 2.9 millones de 2019.
La razón de dicho aumento es que acceder a los diagnósticos y tratamientos se tornó más complicado con las medidas de restricción adoptadas para contener la pandemia de Covid-19.
En ese sentido, los datos del Programa Nacional para el Control de la Tuberculosis del Minsa indican que en 2015 se registró en el país una tasa mortalidad de 5.2 casos por 100 mil habitantes, y en 2019, de 4.2.
Edwin Aizpurúa, jefe del Programa Nacional para el Control de la Tuberculosis, indicó que la tasa preliminar para 2020 bajó a 3.4.
Añadió que los datos disponibles muestran que las muertes por tuberculosis en el país se permanecen por debajo de 200 desde el año 2015, cuando se registraron 207 fallecidos.
El funcionario indicó que desde que comenzó la pandemia de la Covid-19 en marzo de 2020 se establecieron lineamientos para la dotación del tratamiento autoadministrado en casa por un período de cada 15 días, y en la medida que se realizaron los cambios de circulación de la población, se fortaleció la atención en la red primaria respecto al seguimiento de las citas médicas, los laboratorios de control mensual y las medidas de bioseguridad.
La estrategia “fin a la tuberculosis” de la OMS tiene como meta para el año 2035 cero muertes por enfermedad; y cero casos y cero gastos catastróficos o de bolsillo en que incurren los pacientes.

