Las medidas de confinamiento, el cierre de la economía y las restricciones de movilidad han impactado a la mitad de los empleos formales del sector privado.
De los 873,930 trabajadores asalariados en el sector privado que había a agosto 2019, según datos del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (Inec), 327 mil 340 perdió su empleo, 262 mil 381 lo mantuvo, y 284 mil 209 fue suspendido como parte de las medidas laborales que se implementaron en medio del cierre de la economía.
De la totalidad de contratos suspendidos, todavía existen unos 104 mil 624 trabajadores en esta condición.
De allí que a juicio del consultor empresarial René Quevedo, la pandemia ha impactado la mitad de los empleos formales del sector privado, ocasionando 431 mil 964 “víctimas socioeconómicas”, especificó.
Esto incluye a los 327 mil 340 empleos formales perdidos en 2020 , más los 104 mil 624 trabajadores con contratos aún suspendidos.
Dijo que generar empleo requerirá de condiciones básicas, como eliminar las restricciones de movilidad, ya que las cuarentenas y toques de queda seguirán destruyendo empleos; minimizar la “narrativa del terror”, porque mientras haya miedo de contagio o incertidumbre económica, se seguirá restringiendo el consumo.
Además, se necesita inyectar liquidez al sistema productivo, a través de financiamiento bancario e Inversión Extranjera Directa (IED), dada la precaria situación financiera del Gobierno.
La pérdida de empleo formal en la empresa privada genera más presiones fiscales para el Estado, que en medio de la pandemia ha afianzado su rol de empleador.
