La Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Crimen presentó ayer el más reciente informe sobre Trata de Personas en el mundo.
Entre sus conclusiones, el organismo internacional advierte que la pandemia de la Covid-19 pondrá a más personas en riesgo de ser traficadas, ya que la recesión económica hará que las potenciales víctimas sean más vulnerables.
Así lo detalla en resumen ejecutivo del informe, presentado en vivo desde la sede de la Comisión para la Prevención del Crimen y Justicia en Viena, Austria.
El informe hace pública una cantidad de datos “nunca antes vistos”, que servirán como una base firme para medir impactos de futuras políticas implementadas por los países miembros de las Naciones Unidas.
En la presentación del informe, el presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Volkan Bozkir, admitió que “no hay una sola solución que funcione para todos en cuanto a la trata de personas”.
La data contenida en el informe, empero, servirá para trazar nuevos convenios internacionales contra la trata de personas.
Las más vulnerables
Desde que se recopilan datos sobre la trata de personas, las mujeres continúan siendo el grupo más vulnerable. Según datos de 2018, de cada 10 víctimas detectadas a nivel global, 5 eran mujeres adultas y 2 niñas. En cuanto a la edad, al menos un tercio de las víctimas detectadas fueron niños y niñas.
El porcentaje de las víctimas totales que corresponde a mujeres ha disminuido. En 2004, el 74% de las víctimas eran mujeres.
Esta estadísticas van de la mano con los registros que existen en cuanto a los tipos de explotación que sufren las víctimas. La explotación sexual sigue abarcando la mitad de todos los casos detectados. Sin embargo, la explotación laboral se ha incrementado en los últimos años. En 2006, el 18% de las víctimas eran explotadas laboralmente. Los datos más recientes reportan 38% de explotación laboral.
El informe también presenta factores pre-existentes que hacen a las víctimas más vulnerables y son aprovechados por los traficantes. En el 51% de los casos detectados, las víctimas estaban en situaciones de necesidad económica previamente. El siguiente factor más común, un menor de edad en situación familiar disfuncional, registra el 20%.
El trafico de niños y niñas afecta de forma desproporcionada a países pobres, en los que la mitad de las víctimas detectadas son menores de edad (46%) y en su mayoría son explotadas laboralmente. En cambio, en países de más ingresos el grueso del tráfico a menores está relacionado con la explotación sexual.
Igualmente, el informe resalta que en países donde está “normalizado” el trabajo infantil se detectan más casos de trabajo forzado.
Factor pandemia
Dado que la necesidad económica es un factor tan determinante para la vulnerabilidad de las personas víctimas de trata, los analistas preveen que la recesión económica global, como resultado de la pandemia de la Covid-19, resultará en un incremento de víctimas.
“La pandemia va a ampliar las inequidades socio-económicas, lo cual incrementará la cantidad de víctimas en potencia”, se detalla en el documento, de más de 100 páginas.
El posible flujo de la trata sería de países gravemente afectados y en situaciones de pobreza hacia países con sistemas económicos y sociales más robustos, que se recuperarán de la crisis económica más rápido. La ONU indica que en este contexto se debe proteger a comunidades marginalizadas.
