El pontífice dedicó su bendición Urbi et Orbi por la Navidad a aquellas víctimas y refugiados de las guerras que sufre la comunidad internacional en países como Siria y Ucrania e instó a que ellos no queden en el olvido.
Además, pidió paz ante el repunte de los ataques terroristas que son obra del llamado Estado Islámico y concordia para ponerle un punto final pacífico al conflicto armado en Colombia.
