La canciller alemana, Angela Merkel, dijo que el papa Francisco la exhortó a trabajar para preservar el Acuerdo de París contra el cambio climático, a pesar de la retirada de Estados Unidos, y que compartió su objetivo de “derribar muros”, no construirlos.
Merkel y Francisco se reunieron durante unos 40 minutos ayer en el Palacio Apostólico, donde hablaron sobre todo de la cumbre del Grupo de los 20 que Alemania hospedará en Hamburgo el próximo 7 y 8 de julio.
El Vaticano dijo que las conversaciones se enfocaron en la necesidad de que la comunidad internacional combata la pobreza, el hambre, el terrorismo y el cambio climático.
En esa agenda, agregó, Alemania “asume que somos un mundo en el que queremos trabajar juntos multilateralmente, un mundo en el que no queremos construir muros, sino derribar muros”.
Merkel indicó que el papa la alentó a luchar por acuerdos internacionales, incluso el Acuerdo de París de 2015, cuyo objetivo es frenar las emisiones de gases que atrapan el calor en la atmósfera.
De la misma manera como lo hizo cuando el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lo visitó el mes pasado, Francisco dio a Merkel una copia de su encíclica ambiental Laudato sí, que retrata la lucha contra el cambio climático y el cuidado del medio ambiente como una obligación moral urgente.
Francisco publicó la encíclica antes de las últimas negociaciones hacia el Acuerdo de París, con la esperanza de promover un consenso mundial sobre la necesidad de cambiar los modelos de desarrollo “perversos”, que dijo que han enriquecido a los ricos a expensas de los pobres y convirtieron la creación de Dios en un “inmenso montón de inmundicia”.
La audiencia privada comenzó con una expresión de condolencias de Francisco por la muerte del excanciller Helmut Kohl. En su nota formal de condolencias, calificó a Kohl de “gran estadista y europeo convencido” que trabajó incansablemente por la unidad de su patria y del continente.
