El papa Francisco recibió ayer en el Vaticano por primera vez al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con quien habló de “promover la paz en el mundo”, un día antes de una cumbre de la OTAN sobre lucha antiterrorista.
“Dejo el Vaticano más decidido que nunca a perseguir la PAZ en nuestro mundo”, tuiteó Trump, tras intercambiar con Francisco “puntos de vista” sobre “la promoción de la paz en el mundo a través de la negociación política y el diálogo interreligioso”, según la Santa Sede.
Acompañado de su esposa Melania, vestida de negro y mantilla, un sonriente mandatario estadounidense estrechó la mano del pontífice en la biblioteca de las suntuosas salas del palacio apostólico, antes de conversar a solas con él en el estudio privado del papa.
Durante este esperado encuentro, el Vaticano informó que se manifestó“satisfacción” por “el compromiso común en favor de la vida y de la libertad religiosa y de conciencia”, y se pidió además “una colaboración serena” incluso en campos como la “asistencia a los inmigrantes”.
La expectación sobre este encuentro era alta, máxime cuando ambos líderes tienen posiciones opuestas en temas como migración, cambio climático, venta de armas, pena de muerte e islam. “Gracias, gracias. No olvidaré lo que me ha dicho”, aseguró Trump al papa.
La condena al aborto, la eutanasia, el matrimonio homosexual, son algunos de los llamados “valores no negociables” para la Iglesia católica con los que Trump concuerda en cambio con particular ahínco. La audiencia privada duró el tiempo promedio concedido por el papa a los mandatarios, tras lo cual Trump presentó a la delegación que lo acompañaba, entre esta, su hija Ivanka, también de negro y con velo negro en la cabeza.
El encuentro, fijado tras meses de especulaciones sobre reticencias de Trump, tuvo lugar muy temprano, debido a que Francisco debía presidir dos horas más tarde la tradicional audiencia general de los miércoles en la plaza de San Pedro ante miles de peregrinos de todo el mundo.
El mandatario y el primer pontífice de origen latinoamericano defienden modelos económicos y sociales opuestos, y han chocado en temas como la construcción de un muro entre Estados Unidos y México, la asistencia a los pobres, las relaciones con el mundo islámico o el cambio climático.
