Ante cientos de fieles, el papa Francisco encabezó ayer la pasión de Cristo en la basílica de San Pedro, en el Vaticano, con motivo del Viernes Santo, cuando los cristianos conmemoran la crucifixión de Jesús. Durante la ceremonia, en la que no se oficia misa y no hay consagración, pero sí comunión, el Papa, vestido con los paramentos rojos, se tendió en el suelo ante el altar de la confesión para orar. Según la Iglesia católica, debajo descansan los restos del apóstol san Pedro. Luego se procedió a la lectura de la pasión de Cristo, cantada por tres diáconos y el coro de la capilla Sixtina.
VIERNES SANTO
La pasión de Cristo
19 abr 2014 - 05:00 AM
