Decenas de organizaciones sociales y familiares de víctimas de violencia policial en Estados Unidos (EU) pidieron ayer a la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, crear una comisión independiente para investigar presuntos abusos de uniformados contra afroestadounidenses.
Human Rights Watch, Amnistía Internacional, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), entre 270 oenegés de todo el mundo, así como 171 familiares hicieron el planteo por escrito a Bachelet, quien debe presentar en junio un informe sobre “racismo sistémico” y violencia policial.
Caso George Floyd
El Consejo de Derechos Humanos, un organismo de la ONU con sede en Ginebra, se reunió con urgencia tras la muerte, el 25 de mayo de 2020, del afroestadounidense George Floyd durante su arresto por policías blancos, un hecho que provocó masivas protestas contra el racismo en el mundo.
Los firmantes de la carta solicitaron que este informe, que no concierne explícitamente a EU, incluya “recomendaciones específicas” para instalar una comisión investigadora internacional sobre el uso de la fuerza por parte de la policía estadounidense, en particular contra la comunidad negra.
Este tipo de comisión es una estructura de alto nivel generalmente reservada para grandes crisis, como, por ejemplo, el conflicto sirio.
“Creemos que un sólido mecanismo internacional de rendición de cuentas fortalecería y complementaría, no socavaría, los esfuerzos” del gobierno estadounidense de Joe Biden para “abordar las desigualdades raciales”, señalaron los firmantes.
Según la misiva, “la policía de Estados Unidos mata a casi mil personas por año” y se dirige “directa y desproporcionadamente contra las personas de color”.
También pidieron a la expresidente chilena que recomiende a los Estados miembros que adopten planes nacionales contra el racismo y establezcan mecanismos de reparación para los descendientes de esclavos.
“Consideramos que el papel del Consejo en este asunto no debe terminar con la presentación de este informe final”, indicaron las organizaciones, que también escribieron a los países miembros africanos para pedirles que “sigan apoyando” sus demandas.

