Con la emisión de deuda por $2,575 millones concretada el martes, Panamá volvió a demostrar que tiene acceso a los mercados de capitales en medio de la pandemia del nuevo coronavirus. El pasado mes de marzo, el Gobierno acudió a los mercados para colocar otros $2,500 millones, lo que se traducirá al cierre del año en un aumento considerable de los niveles de deuda del país, que deberán ser pagados por varias generaciones.
Economistas y representantes de la empresa privada consultados ayer por este medio coincidieron en que la contratación de deuda es la salida para cubrir la falta de ingresos provocada por la crisis, pero, de igual forma, advirtieron sobre la importancia de un uso transparente, racional y efectivo de los recursos que adquiere el Estado.
El economista Felipe Chapman dijo a este diario que “es entendible que el gobierno cuadre las cuentas, pero lo más importante es la priorización del uso de recursos. Hay áreas donde se pueden crear ahorros. Esos ahorros, más los recursos del financiamiento, se pueden usar para las cosas prioritarias, como enfrentar la pandemia, ayudar a disminuir consecuencias negativas en el mercado de empleo y atender a los grupos más vulnerables”. Para Chapman, el Gobierno puede usar su capacidad de acceder al mercado para ponerse al día en el pago a proveedores.
En el mismo sentido, Elisa Suárez, presidenta de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, señaló que “es importantísimo que el uso de los fondos sea eficiente y eficaz”.
