El juicio que se le sigue al expresidente Ricardo Martinelli, por la supuesta comisión de los delitos de interceptación ilegal de comunicaciones, y seguimiento y vigilancia sin autorización judicial, sigue su curso con la lectura de los documentos que, según la fiscalía, prueban que desde el Consejo de Seguridad Nacional se espiaron las comunicaciones de al menos 150 personas entre 2012 y 2014.
Hasta ayer miércoles 4 de agosto al mediodía se habían leído alrededor de 110 páginas del segundo de los siete cuadernillos que contienen la información interceptada. “Hemos visto cómo esta red de interceptación ilegal llegó incluso a meterse en temas estrictamente familiares, financieros, entre otras cosas, que escapan de la seguridad nacional. Estamos convencidos, porque hemos visto a las juezas tomando notas, que cada vez queda cada más claro que había un engranaje de espionaje, y que todos los caminos conducen al expresidente [Martinelli], porque era el único que tenía interés particular en los temas que se estaban interceptando, y en las personas que se estaban interceptando”, dijo ayer Carlos Herrera Delegado, abogado del querellante Mitchell Doens.
En cambio, Alfredo Vallarino, abogado del equipo de defensores del expresidente de la República, desestimó las pruebas. Manifestó que era la “repetición” de lo que ha ocurrido en los días previos. “Están leyendo un poco de papeles que no tienen cadena de custodia, no han salido de ningún lado que pueda ser verificable por la defensa y con muchísimas inconsistencia de fechas y demás”, reiteró.

