El fármaco hidroxicloroquina se mantiene fuera del protocolo de atención para los pacientes con la Covid-19 en el país.
El infectólogo y miembro de la Comité Asesor por Coranavirus del Ministerio de Salud (Minsa), Javier Nieto, adujo que la evidencia científica del fármaco es inconclusa y debatible.
Esta semana la Organización Mundial de la Salud retomó los ensayos clínicos con el fármaco, usado habitualmente para la malaria.
Uso de la hidroxicloroquina en pacientes con Covid-19 causa debate en comunidad científica
La hidroxicloroquina, un fármaco utilizado habitualmente para la malaria, lupus y artritis reumatoidea, seguirá fuera del protocolo de atención de los pacientes con la enfermedad Covid-19 en Panamá, luego de toda la discusión científica sobre su uso originada esta semana.
Así lo informó el infectólogo y miembro del Comité Asesor por Coronavirus del Ministerio de Salud (Minsa), Javier Nieto, quien expresó que está fuera del protocolo, porque la evidencia científica del fármaco es inconclusa y debatible.
El pasado 26 de mayo, el Minsa retiró la hidroxicloroquina –derivado de la cloroquina en combinación con el antibiótico azitromicina– de los protocolos de atención de los pacientes con la Covid-19, en función de los resultados de un estudio publicado cuatro días antes por la revista médica The Lancet. Ese mismo estudio llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a suspender temporalmente el uso de este fármaco en los pacientes que participan de su ensayo clínico “Solidaridad”, del cual Panamá forma parte.
El estudio, hecho por una empresa estadounidense, concluyó que la hidroxicloroquina no mostraba beneficio alguno a quienes tienen infección por la Covid-19, todo lo contrario, podía resultar fatal para el paciente.
El hallazgo contradecía al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien recomienda el uso de la hidroxicloroquina para tratar la enfermedad.
En función de lo publicado por The Lancet en su momento, la investigación era la mayor efectuada sobre el uso de este medicamento, y había tomado en cuenta a 96 mil pacientes en 671 hospitales del mundo.
La discusión en la comunidad científica llegó a su máximo punto esta semana cuando tres de los cuatro autores del estudio se retractaron del artículo. Así lo informó la propia revista británica. “No podemos seguir garantizando la veracidad de las fuentes de datos primarios”, indicaron los tres autores a The Lancet, y responsabilizaban al cuarto autor por los datos que dieron pie a la investigación. El cuarto autor se niega a dar acceso directo a la base de datos del estudio.
En el centro del problema está Surgisphere, una pequeña compañía estadounidense, desconocida hasta hace poco, y que fue la que proporcionó los datos para el estudio. Una investigación de The Guardian, publicada el pasado miércoles, determinó que Surgisphere apenas tiene empleados y que algunos de los que aparecen como tales no tienen formación científica.
Al frente de la compañía está Sapan Desai, un científico que ha sido nombrado en tres demandas por mala praxis científica, y que aparece como coautor tanto en el estudio de The Lancet como en otro estudio de The New England Journal of Medicine sobre la hidroxicloroquina.
Decisión de la OMS
Tras haber suspendido temporalmente el uso de la hidroxicloroquina en los pacientes que participan del ensayo clínico “Solidaridad” a fines de mayo, la OMS anunció esta semana que retomaría los estudios con el fármaco ideado para contrarrestar la malaria.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, sostuvo que la suspensión temporal fue una medida de precaución mientras se revisaban los datos de seguridad del medicamento.
“El Comité de Seguridad y Vigilancia de Datos del Juicio de Solidaridad ha estado revisando los datos. Sobre la base de los datos de mortalidad disponibles, los miembros del comité recomendaron que no hay razones para modificar el protocolo del ensayo”, dijo Adhanom.
Posteriormente, el grupo ejecutivo recibió esta recomendación y aprobó la continuación de todas las ramas del ensayo, incluida la hidroxicloroquina, añadió.
La OMS inclusive pidió disculpas por la confusión que reina respecto al uso de la hidroxicloroquina como tratamiento para pacientes que padecen la Covid-19, por los estudios científicos contradictorios.
