El procurador Eduardo Ulloa tomó posesión ayer del cargo ante el presidente y vicepresidente de la República, Laurentino Cortizo y José Gabriel Carrizo, respectivamente, para culminar el período de Kenia Porcell, quien presentó la renuncia al cargo.
Ulloa ya fue parte del Ministerio Público entre 1997 y 2008, tiempo en el que desempeñó el cargo de Fiscal de Delitos Financieros.
Durante la ceremonia realizada en la Salón Amarillo de la Presidencia de la República, también fue juramentado el procurador suplente Javier Caraballo y Mónica Castillo como suplente del procurador de la Administración, Rigoberto González.
Ulloa fue designado para completar el periodo de 10 años para el que originalmente fue designada Kenia Porcell, quien presentó su renuncia en noviembre pasado, después que se filtraran los mensajes privados que el expresidente Juan Carlos Varela intercambió con ella y otros funcionarios, entre los años 2017 y 2018.

Por esto Porcell enfrenta dos denuncias por la presunta comisión de los delitos de abuso de autoridad y extralimitación de funciones, que estaban en manos del procurador González, pero al perder su condición de procuradora deberán ser declinado a una fiscalía de circuito.
Por su parte, Caraballo, quien con anterioridad se desempeño como fiscal de drogas y contra la delincuencia organizada, se encargará de la coordinación de las estrategias antidrogas y asistirá al procurador en sus ausencias.
Sin embargo, la Corte Suprema de Justicia tramita dos advertencias de inconstitucionalidad contra su designación. Ambas demandas sostienen que el cargo de procurador suplente fue derogado en las reformas constitucionales del año 2014.
Una de las demanda fue presentada por por el abogado Igor Jomir Herrera Brugiati y la otra por Roberto Ruiz Díaz, ambas contra la resolución No. 112 del 17 de diciembre de 2019 de la Asamblea Nacional, que ratificó a Caraballo como suplente de Eduardo Ulloa. Estas demandas pueden ser acumuladas en un solo expediente.