La compra de mascarillas N-95, a un precio de $8 cada una, que haría el Hospital Santo Tomás (HST) en abril pasado, fue “cancelada”, pero la entidad hizo trato con ese mismo proveedor.
El jefe de Asesoría Legal del HST, Olmedo Ceballos, confirmó que el precio original que pagarían de $101,115 por 12,600 mascarillas “era exorbitante”. “Verificamos entonces que estaba por encima de la Ley [de Contrataciones Públicas] y así se le comunicó a la empresa”, dijo.
Ahora, el HST pagará $7.47 por mascarilla, quedando la compra en $94 mil, una diferencia de poco más de $7 mil, a favor del Estado.
HST adquiere mascarillas N-95 menos onerosas
El Hospital Santo Tomás (HST) “canceló” la compra –en abril pasado– de 12,600 mascarillas por las que iba a pagar $8 cada una. Posteriormente, las compró al mismo proveedor a $7.47 cada una, una diferencia a favor del hospital de 53 centavos.

La cancelación del contrato –de $101,115– con Medical Innovations & Advances Corp., S. A., para adquirir las 12,600 mascarillas, modelo N-95, fue confirmada por el jefe de Asesoría Legal del HST, Olmedo Ceballos. La cancelación se ordenó tras una investigación de este medio, que reveló que el hospital pagaría $8 por cada mascarilla, mientras otra entidad desembolsaría $1.64 por el mismo insumo.
Aunque Ceballos indicó que “el precio ese [de $8] estaba en exceso respecto al porcentaje permitido por la Ley [de Contrataciones Públicas]...”, el Santo Tomás pagará $7.47 la unidad de mascarilla (incluido el impuesto), quedando la compra en $94 mil, un ahorro de $7 mil.
“Cuando vimos que el precio era exorbitante, verificamos entonces que estaba por encima de la Ley [de Contrataciones Públicas] y así se le comunicó a la empresa”, para que ajustara el precio, explicó Ceballos.
A través de un contrato directo por “urgencia evidente”, el patronato del HST aprobó la compra de las mascarillas a Medical Innovations & Advances Corp., S.A., por ser “la única empresa” que tenía entrega inmediata de este producto contra partículas de alta filtración (N-95), sin válvula de exhalación, para el personal destinado a tratar pacientes sospechosos o confirmados con el nuevo coronavirus.
Ceballos dijo que “se ubicó esta empresa, que las tenía [las mascarillas] a $8, pero, como no teníamos ninguna alternativa, se aprobó que se compraran, pero después, en Asesoría Legal, nos dimos cuenta de que el precio ese estaba en exceso. Entonces discutimos con la empresa y ellos acogieron la solicitud nuestra de que el precio ese estaba por encima de lo permitido legalmente y bajaron el precio a $.6.99”, más el impuesto.
Sobre la compra de las mascarillas a un monto más económico por otra entidad de salud, Ceballos indicó que, aunque era la misma ficha técnica, habrían “eliminado” ciertos requisitos en la compra. Ello, a pesar de que las mascarillas serían utilizadas para el personal que atiende las salas de cuidados intensivos, de infectología, servicios de urgencias y las salas donde se encuentren los pacientes con la Covid-19.
Dos días después de la publicación de La Prensa, el 28 de abril pasado, una nueva resolución, firmada por el presidente delegado del Patronato del Hospital Santo Tomás, José Baruco, canceló la primera orden de compra de las mascarillas.
En la resolución se pidió corregir el precio por parte del proveedor, a solicitud del Ministerio de Salud.
