“Que no crezca jamás en mis entrañas esa calma aparente llamada escepticismo”, dice un poema de la española Raquel Lanseros. Se escuchó en las calles de la España indignada, que en 2011 salió a protestar por las injusticias del sistema.
El malestar se había calado en el alma de los españoles: crisis económica, desempleo, políticos corruptos e inseguridad. “No somos marionetas en manos de políticos y banqueros”, se escuchaba en plazas, parques y en las redes sociales. El ciudadano despertó.
En Panamá también hay rabia. Hay indignación, hay rechazo a los corruptos. El detonante: los escándalos de corrupción que se han denunciado en los últimos meses. El enriquecimiento supuestamente injustificado de Alejandro Moncada Luna, magistrado separado de la Corte Suprema de Justicia; el derroche de los millonarios fondos del Programa de Ayuda Nacional, que fueron a dar a las cuentas de su exdirector Rafael Guardia, y los bienes acumulados por el exministro de Desarrollo Social Guillermo Ferrufino. Solo tres ejemplos de una larga lista.
LA MARCHA
Hay sensación de impunidad. Actores de la sociedad civil consideran que en los últimos cinco años el Estado estuvo siendo atracado por una “red criminal”.
“Estamos indignados, la palabra indignación es aborrecimiento de lo que está sucediendo, asco”, dice Alfredo Motta, del Movimiento Independiente por Panamá. Calificó de “tristes” los acontecimientos que han salido a la luz pública.
“Nosotros que tenemos una posición más cómoda no podemos quedarnos de brazos cruzados, tenemos que salir adelante porque el país es de todos ...debemos dejar las redes sociales y ponernos las zapatillas y salir a pedir justicia”, dijo en una entrevista en Telemetro.
La educadora Maui Saint Malo, una dura crítica de las viejas prácticas políticas, asegura que una marcha en contra de la corrupción manda un mensaje claro al actual gobierno y a los que vienen.
“Que no permitan que esto vuelva a pasar”. Lo dice sin tapujos: “La sociedad se siente horrorizada y asqueada ...todos sabíamos que nos estaban robando, pero no imaginamos que habían robado tanto”.
En efecto, sociedad civil y empresarios convocan a una marcha contra la corrupción mañana domingo a las 7:30 a.m., en la cinta costera. Lugar de encuentro: frente al hotel Hilton, salida de la calle Aquilino de la Guardia.
La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá exhortó a los empresarios y colaboradores de ese gremio a acudir a la actividad para reclamar “transparencia, rendición de cuentas, investigación y certeza del castigo. El llamado lo hizo Mauricio de la Guardia, presidente de esa agrupación.
EL CLAMOR
Allí se pedirá que se investiguen y sancionen “ejemplarmente” los hechos de corrupción, malversación de fondos y enriquecimiento injustificado. Exigirán que se auditen las declaraciones juradas de bienes de todos los funcionarios de manejo y con mando y jurisdicción, que estaban obligados por ley a hacer esta declaración al final de sus funciones.
Solicitarán que se cautele y recupere todo el dinero que se utilizó para adquirir propiedades o que fue a parar en cuentas de funcionarios, al igual que pedirán que se reformen las leyes de contrataciones públicas y las normas que sancionan el enriquecimiento injustificado, entre otros aspectos.
Otras agrupaciones, como el Instituto Panameño de Estudios Cívicos, también han levantado su voz. En un reciente foro con Catalina Botero, exrelatora para la libertad de expresión de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, los recientes escándalos gravitaron en el ambiente. Botero dijo que se está en un buen momento para hacer cambios en favor de la transparencia y justicia. Es momento de que la sociedad civil recobre su rol activo. Que se empodere, que haga valer sus derechos ciudadanos.
En las redes sociales el malestar ciudadano es el tema del momento: “En materia de justicia y combate a la impunidad ...ahora o nunca”, escribió el exdefensor del Pueblo Juan Antonio Tejada.
Tejada también ha divulgado videos que promueven una campaña contra la corrupción, auspiciada por los clubes cívicos.
En televisión también se divulgan por estos días cuñas de la Asamblea Nacional, uno de los órganos del Estado más cuestionados en los que también se rechaza la corrupción y se promueven los valores.
“La gente está indignada ...la marcha es un llamado adecuado para demostrarle a los gobiernos y al Ministerio Público que la gente quiere justicia, un alto a la impunidad. No podemos tolerar esto más”, sostuvo, por su parte, la dirigente del Partido Popular Giulia De Sanctis.
Otro que en Twitter también se pronunció fue el alcalde capitalino, José Isabel Blandón. “A mi juicio, presión ciudadana hoy debe encaminarse a dos objetivos: revisión de la ley de enriquecimiento injustificado y exigir sanción efectiva”, dijo.
JUEGA LIMPIO
Y adelantándose a la tormenta política con la que cerraría este 2014 por los escándalos de corrupción, en marzo de este año un grupo conformado por artistas, empresarios, jóvenes y representantes de agrupaciones civiles lanzó la campaña “Juego limpio Panamá”. Un golpe directo contra la impunidad y corrupción.
La estrategia apela a la emoción y se aparta de cualquier bandera política. Le dieron vida a Juega limpio Panamá el pintor Brooke Alfaro, el cineasta Abner Benaim, el compositor Rómulo Castro y la cantante Yomira John, entre otros.
Se trata de videos en los que se resaltan los valores cívicos y la transparencia como caminos para erradicar “el juega vivo”.
En ese momento, Brooke Alfaro reconoció que en Panamá hay una profunda crisis de corrupción y resaltó que fue atinado invitar a artistas para esta campaña.
DISGUSTO Y BROMA
Pero el indignarse en tiempos de redes sociales revivió a un viejo aliado del pensamiento crítico: la sátira. Es la era de los memes.
En los últimos días ha circulado por internet un meme que dice: “No se coma el PAN ajeno. Trabaje y gánese el suyo. Así evita la cárcel y le evita una pena a sus hijos”. Lo firma Estampa, una conocida tienda de ropa femenina.
La sátira, el sarcasmo y la burla también vivieron su momento cumbre luego de que la Asamblea Nacional iniciara la investigación a Alejandro Moncada Luna.
“A veces quisiera ser millonario y pedirle dinero al Tío Pipo [Felipe Virzi], pero me acuerdo de Moncada Luna y se me pasa”, dice uno de los memes.
Más protesta. En las últimas horas se han difundido mensajes como estos: “Al corrupto castígalo con tu repudio”. Luego agrega en letras pequeñas: ponte una cinta negra en señal de repudio. La justicia, la honestidad y la paz son nuestra esperanza. Escuela de Ciudadanía de Panamá.
El largo silencio llegó a su fin. Panamá despertó. El ciudadano despertó. Mensajes distintos con un solo propósito: “No a la corrupción”.
ENFOQUE
Guillermo Sánchez Borbón*
panoramal@prensa.com
OPINIÓN. En el país se han producido importantes cambios, que ningún político, sensible al estado de la opinión pública “y con su instinto de conservación intacto”, puede darse el lujo de ignorar. “Todos los políticos roban” era la atroz conclusión a la que habían llegado los panameños. Pero todo tiene un límite. Incluso la mansedumbre.
La divulgación de los atracos del gobierno anterior a los fondos públicos despertaron bruscamente la consciencia moral y patriótica del pueblo panameño, que ha pasado de la resignación a una indignación sin límites. Y exige que se castigue ejemplarmente a los culpables. Este estado de ánimo de nuestro pueblo amenaza con barrer definitivamente de la escena política a todos los que no tengan consciencia de la nueva realidad, o que la ignoren.
Me viene a la memoria el caso de Costa Rica, que pasó de la tolerancia al arresto, juicio y condena de dos expresidentes culpables de haber atracado los fondos públicos.
