El debate científico internacional de las vacunas contra la Covid-19 está centrado en la necesidad de una tercera dosis o dosis de refuerzo, y Panamá no es la excepción.
Los científicos asesores del Ministerio de Salud (Minsa) han recomendado una tercera dosis para las personas inmunosuprimidas.
Eduardo Ortega, asesor del Consorcio de Investigación de Vacunas Covid-19 Panamá y secretario nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, explicó que la aplicación de una tercera dosis a personas con enfermedades que afecten su sistema inmune se espera sea implementada en los próximos días.
La aplicación de una dosis de refuerzo para la población en general aún no ha sido definida por las autoridades y asesores.
En tanto, la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés ) comenzó esta semana la evaluación para establecer si es efectivo inyectar una dosis de refuerzo de la vacuna contra la Covid-19 de Pfizer/BioNTech seis meses después de la segunda en personas sanas mayores de 16 años.
Al mismo tiempo, la EMA está evaluando el uso de una tercera dosis de la vacuna de ARN mensajero (Pfizer o Moderna) en personas severamente inmunosuprimidas (es decir, con sistemas inmunológicos debilitados).
La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) ya recomendó la aplicación de esta tercera dosis para que esas personas que no han tenido una buena respuesta de inmunogenicidad completen ese esquema primario, y no tengan que esperar 6, 8 o 12 meses.
Jorge Luis Prosperi, especialista de Salud Pública y miembro del Consejo Consultivo de Salud, indicó que parece estar claro que, a partir del octavo mes comienza a disminuir la protección de las vacunas. No obstante, subrayó que las vacunas aún protegen contra enfermedades graves, incluso en el caso de la variante Delta. “No hay ningún problema con las vacunas y están funcionando muy bien”, dijo.
Además, añadió que hay un amplio acuerdo de aplicar una tercera dosis a personas con sistemas inmunitarios debilitados, ya sea por la edad o por la enfermedad, y una tercera dosis puede ofrecer una protección importante.
A juicio de Prosperi, una dosis de refuerzo para la población en general puede no superar las preocupaciones sobre la equidad del producto biológico.

