VÍNCULO. LA LECHE MATERNA AYUDA AL BEBé FíSICA Y EMOCIONALMENTE.

Un regalo para toda la vida

Un regalo para toda la vida
Son muy pocas las madres panameñas que alimentan con su propia leche a sus bebés los primeros seis meses de vida, según el Minsa.

Contar con un espacio adecuado y cómodo donde una madre pueda extraer y almacenar la leche que en su ausencia le proporcionará a su hijo es una de las facilidades que más agradecen las mujeres cuando deben dejar a sus hijos al cuidado de otras personas para regresar a sus puestos de trabajo.

Sandra Martínez y Janina Aronategui tuvieron la oportunidad de poder ordeñarse en sus trabajos para alimentar a sus bebés en su ausencia.

Aronategui cuenta que cuando regresó a su trabajo buscando un sitio para extraer la leche que requería su bebé contó con la ayuda de una compañera.

Ahora, después de 13 meses de aquella búsqueda inicial, se siente satisfecha porque la entidad para la que labora decidió crear un lactario con todas las comodidades a fin de garantizar la alimentación adecuada a los bebés de las trabajadoras aun cuando madre e hijo no estuvieran cerca por largas jornadas (ver nota relacionada).

ALIMENTO IDEAL

La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que la lactancia materna es el “alimento ideal” para proporcionar el crecimiento y desarrollo de los niños.

Según los informes de la OMS, la leche materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida y aun después de este período, con el complemento de otros alimentos, ayuda a proporcionar la energía y los nutrientes que hasta los dos años necesitan los pequeños.

Incluso con todas esas ventajas, otros informes del organismo internacional indican que hay 77 millones de recién nacidos en el mundo que no reciben este beneficio.

En Panamá, según la jefa nacional del Programa Materno Infantil de la CSS, Sarah Campana, el 27% de los infantes recibe esta alimentación por lo menos durante los primeros seis meses de vida.

Campana sostiene que se necesita seguir trabajando para que en el futuro se cuente con más niños con un sistema nervioso central saludable, con un riesgo menor de contraer enfermedades respiratorias o con un alto coeficiente mental.

Para Campana, uno de los obstáculos que enfrentan las madres al momento de amamantar de manera exclusiva a sus hijos es que este proceso se interrumpe en el momento que deben retornar a sus puestos de trabajo, en donde muchas veces no existen los lugares apropiados para ordeñarse.

AMOR MATERNAL

Sandra Martínez vivió esa experiencia. Por recomendación de Aronategui tuvo que buscar un lugar donde extraerse la leche. Sin embargo, a pesar de la solidaridad de la compañera que le cedía el área, el sitio no era el ideal, relata.

Agrega que aunque el lugar no contaba con todas las facilidades, estaba contenta, porque podía extraer la leche que necesitaba su bebé en su casa.

Y es que durante su embarazo, los médicos y las enfermeras le explicaron a Martínez todos los beneficios que tenía la lactancia materna.

Además, Martínez sentía que al dejar un poco de leche a su hijo se mantenía vinculada a él durante las horas que no estaría a su lado.

Añadió que para ella la situación fue más difícil, porque desde los tres meses tuvo que dejar a su bebé al cuidado del personal de una guardería.

LEY

Y es que si bien en el capítulo séptimo del Decreto Ejecutivo No. 1457 del 30 de octubre de 2012, por medio del cual se reglamenta la Ley No. 50 de 23 de noviembre de 1995 sobre lactancia materna, se estipula que en los lugares de trabajo -sean públicos o privados- las mujeres dispondrán de un espacio adecuado para la extracción y conservación de la leche materna, la realidad es que todavía este tema es un desafío.

La reglamentación, en su artículo 37, establece que ese espacio debe estar disponible para que la madre puede amamantar u ordeñarse hasta los seis meses de edad del infante.

Sostiene que el espacio debe garantizar ciertas condiciones como privacidad, con instalaciones sanitarias, un refrigerador, ventilación e iluminación adecuada.

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